La obra, de 168 páginas y 139 ilustraciones, se ha presentado en la Feria del Libro
El dibujante José Ramón Sánchez y el escritor Jesús Herrán publican una historia ilustrada de la guerra cántabro-romana
http://www.cantabriaconfidencial.com/actualidad/2008/abril08/28/31.htm
El ilustrador José Ramón Sánchez y el escritor Jesús Herrán han presentado hoy, en la XXVII Feria del Libro de Santander, la obra 'Cantabria: la epopeya. Segisama', una historia ilustrada de la guerra cántabro-romana narrada desde un punto de vista que mezcla lo real con lo ficticio. El libro, de 168 páginas y con 139 ilustraciones, se completará con un segundo tomo, que se publicará en otoño.
'Cantabria: la epopeya', está narrada por el viejo 'Bodo', un sabio de la tribu de los orgenomescos que se reúne por las noches con un grupo de jóvenes cántabros a los que les transmite la historia de su pueblo, en este caso las guerras cántabro-romanas. La obra, que según Herrán tiene "algo de pedagogía", mezcla personajes históricos como Corocota, Laro o Augusto, con otros ficticios, así como textos y citas célebres de escritores.
El escritor explicó que la obra se ha ido elaborando a partir de un guión basado en su libro 'Cantabros, un pueblo indómito', editado en el año 2.000, y que se ha ido enriqueciendo con las ilustraciones pictóricas de José Ramón Sánchez.
Por su parte, el ilustrador comentó que la obra, aunque está dividida en dos tomos, es "una sola historia", narrada cronológicamente y con un "ritmo muy preciso". En su opinión se trata de un proyecto "absolutamente necesario", pues a pesar de haber trabajos previos, eran cómics donde "la historia se quedaba pequeña", de ahí la necesidad de un esfuerzo y un grafismo que hicieran de la historia un libro, apuntó.
El proyecto ha tenido un proceso de gestación de nueve meses, por lo que Sánchez lo definió como un "embarazo", al tiempo que confesó no haberse encontrado antes en un "estado de trance" similar al que ha atravesado para la creación de esta obra. "Estaba contando lo más grande que ha hecho este pueblo", y como cántabro, "sentía que tenía que llevar adelante la epopeya", subrayó.
Como complemento audiovisual a los dos tomos de 'Cantabria: la epopeya', el segundo libro estará acompañado de la edición de un DVD que narrará esta historia mediante imágenes, realizado por Ignacio Sánchez Arévalo, hijo del dibujante, que constituye, según Herrán, "una sinfonía a modo de corto en la que se integran perfectamente la música con las imágenes".
'Cantabria; la epopeya. Segisama', editado por Valnera, se compone de 168 páginas, al igual que el próximo tomo 'Cantabria: la epopeya II. Monte Vindio', que saldrá al mercado en octubre de 2008. Del primer volúmen, cuyo precio es de 28 euros, se han editado 4.000 ejemplares, a los que hay que sumar otros mil de los que dispondrá la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte para su distribución en bibliotecas o centros culturales.
El titular de la Consejería, Francisco Javier López Marcano, asistió también al acto de presentación del libro en una feria que, según dijo, lleva camino de "convertirse en la mejor" de las celebradas hasta ahora.
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30 de abril de 2008
19 de noviembre de 2007
Tui - Pontevedra
´Tui fue uno de los mayores enclaves romanos gallegos después de Lugo´
http://www.farodevigo.es:80/secciones/noticia.jsp?pRef=3177_3_179666__Comarcas-mayores-enclaves-romanos-gallegos-despues-Lugo
Silvia González Soutelo, joven tudense de 29 años, se doctoró en Historia (arqueología romana) por la USC, fue Premio Extraordinario de Licenciatura en 2002 y recibió el X Premio Ferro Couselo. Ayer presentó "O Tui antigo. Unha aproximación histórica-arqueolóxica", obra editada por Toxosoutos que trata de dar respuesta a las incógnitas sobre los orígenes de la ciudad. La historiadora tudense ha participado en numerosos proyectos internacionales de excavaciones arqueológicas, en la actualidad colabora con el Departamento de Historia de la USC y desarrolla un proyecto con el Institute of Archeology de la Universidad de Oxford y la de Burdeos. Además trabaja como investigadora en la Universitat Autónoma de Barcelona con una beca del programa Juan de la Cierva, del Ministerio de Educación.
-¿Cuál es la principal aportación que hace su libro al conocimiento de la historia antigua de Tui?
-He pretendido, fundamentalmente, presentar una herramienta de trabajo a todos aquellos investigadores o personas interesadas en la historia antigua del municipio de Tui y en conocer su contexto. He tratado de recopilar toda la información disponible -datos arqueológicos, documentales, epigráficos...- para ofrecer una compilación de la realidad histórica de la ciudad desde la primera ocupación humana hasta la antigüedad tardía y la Alta Edad Media, centrando la atención, sobre todo, en la época romana.
-¿Cómo surge su interés por dar a conocer la antigüedad de esta ciudad fronteriza?
-El hecho de que no se haya estudiado de forma exhaustiva el papel que cumplió Tui en la configuración de la Galicia romana, como mansio viaria mencionada ya en las fuentes latinas, o como uno de los asentamientos de mayor entidad en época romana tras la ciudad de Lugo, fue un aspecto que siempre me preocupó, por lo que durante mi carrera centré mis estudios en esta materia, algo que se refleja en mi tesis de licenciatura, presentada en Santiago de Compostela en el 2001, de la que es fruto esta publicación.
-¿En qué medida ha sido importante el trabajo de campo para su obra?
-En arqueología es básico realizar, junto a la revisión bibliográfica, el trabajo de campo que nos permita reconocer y comprender la realidad de la que hablamos en el lugar en el que se encuentra. No siempre ha sido posible cumplirlo en este libro, pese a ser de Tui y haber recorrido en abundantes ocasiones el concello en busca de evidencias, por lo que debo mucha de la información incluida en el libro a los arqueólogos que han realizado las prospecciones y excavaciones en Tui y que me han prestado su amable ayuda.
-En su ámbito profesional, ¿resulta atractivo a especialistas de otros lugares el pasado de esta ciudad?
-Por supuesto. He recibido gran número de consultas por parte de especialistas gallegos, pero también portugueses y de otros lugares de España, sobre la naturaleza histórica de esta ciudad. Siempre me comentan que es sorprendente que, pese a su interés histórico apenas se haya estudiado y sea una desconocida para la mayoría de los investigadores. En el estudio del mundo castrexo o de la romanización de Galicia, por ejemplo, Tui es un referente fundamental por el papel estratégico que ha cumplido a lo largo de su historia y por presentar uno de los casos más completos y significativos de evolución histórica dentro del panorama gallego.
http://www.farodevigo.es:80/secciones/noticia.jsp?pRef=3177_3_179666__Comarcas-mayores-enclaves-romanos-gallegos-despues-Lugo
Silvia González Soutelo, joven tudense de 29 años, se doctoró en Historia (arqueología romana) por la USC, fue Premio Extraordinario de Licenciatura en 2002 y recibió el X Premio Ferro Couselo. Ayer presentó "O Tui antigo. Unha aproximación histórica-arqueolóxica", obra editada por Toxosoutos que trata de dar respuesta a las incógnitas sobre los orígenes de la ciudad. La historiadora tudense ha participado en numerosos proyectos internacionales de excavaciones arqueológicas, en la actualidad colabora con el Departamento de Historia de la USC y desarrolla un proyecto con el Institute of Archeology de la Universidad de Oxford y la de Burdeos. Además trabaja como investigadora en la Universitat Autónoma de Barcelona con una beca del programa Juan de la Cierva, del Ministerio de Educación.
-¿Cuál es la principal aportación que hace su libro al conocimiento de la historia antigua de Tui?
-He pretendido, fundamentalmente, presentar una herramienta de trabajo a todos aquellos investigadores o personas interesadas en la historia antigua del municipio de Tui y en conocer su contexto. He tratado de recopilar toda la información disponible -datos arqueológicos, documentales, epigráficos...- para ofrecer una compilación de la realidad histórica de la ciudad desde la primera ocupación humana hasta la antigüedad tardía y la Alta Edad Media, centrando la atención, sobre todo, en la época romana.
-¿Cómo surge su interés por dar a conocer la antigüedad de esta ciudad fronteriza?
-El hecho de que no se haya estudiado de forma exhaustiva el papel que cumplió Tui en la configuración de la Galicia romana, como mansio viaria mencionada ya en las fuentes latinas, o como uno de los asentamientos de mayor entidad en época romana tras la ciudad de Lugo, fue un aspecto que siempre me preocupó, por lo que durante mi carrera centré mis estudios en esta materia, algo que se refleja en mi tesis de licenciatura, presentada en Santiago de Compostela en el 2001, de la que es fruto esta publicación.
-¿En qué medida ha sido importante el trabajo de campo para su obra?
-En arqueología es básico realizar, junto a la revisión bibliográfica, el trabajo de campo que nos permita reconocer y comprender la realidad de la que hablamos en el lugar en el que se encuentra. No siempre ha sido posible cumplirlo en este libro, pese a ser de Tui y haber recorrido en abundantes ocasiones el concello en busca de evidencias, por lo que debo mucha de la información incluida en el libro a los arqueólogos que han realizado las prospecciones y excavaciones en Tui y que me han prestado su amable ayuda.
-En su ámbito profesional, ¿resulta atractivo a especialistas de otros lugares el pasado de esta ciudad?
-Por supuesto. He recibido gran número de consultas por parte de especialistas gallegos, pero también portugueses y de otros lugares de España, sobre la naturaleza histórica de esta ciudad. Siempre me comentan que es sorprendente que, pese a su interés histórico apenas se haya estudiado y sea una desconocida para la mayoría de los investigadores. En el estudio del mundo castrexo o de la romanización de Galicia, por ejemplo, Tui es un referente fundamental por el papel estratégico que ha cumplido a lo largo de su historia y por presentar uno de los casos más completos y significativos de evolución histórica dentro del panorama gallego.
31 de octubre de 2007
Huelva: Presentación de libro
Estudian dos asentamientos mineros en la época romana
http://www.huelvainformacion.es/190519_ESN_HTML.htm
Las instalaciones del Museo Minero de Riotinto acogió la presentación del libro 'Las minas de Riotinto en la época de Julio-Claudia', cuya elaboración y edición ha sido realizada por los arqueólogos Juan Aurelio Pérez, profesor de la Universidad de Huelva, y Aquilino Delgado, director del Museo Minero de la población riotinteña.
El profesor Juan Aurelio Pérez hizo una breve historia de los estudios que se iniciaron en 1984, en los asentamientos de Cerro del Moro y Corta Lago, sobre la época romana abarcando un periodo desde el año 25 a. de C. hasta el 41 d. de C. Estas investigaciones dieron como resultado la localización de vestigios que demuestran de alguna manera la presencia de un poblado militar romano, que supone el cambio de régimen administrativo de la zona. Por tanto, señaló que el Cerro del Moro fue un asentamiento militar que fue abandonado por tener que defenderse las fronteras ante posibles entradas de fuerzas invasoras.
Por contra, en Corta Lago se localizaron dos estatuas que por las inscripciones que tienen se pueden decir que pertenecieron a Claudio y a su abuela Lidia. Este asentamiento se convirtió en el poblado central de la mina, con una extensión de unos 6 kilómetros, que se extiende desde La Dehesa hasta las inmediaciones de Nerva. Juan Aurelio también pidió a las administraciones locales que apoyen los estudios para seguir con estas excavaciones.
Por su parte, Aquilino Delgado dijo que Corta Lago y Cerro del Moro son dos asentamientos de la minería y metalurgia, así como de la sociedad civil en la época tartéssica y románica en la península, que deben seguir investigándose, con el esfuerzo de administraciones y estudiosos, para poder completarse la historia de estas minas en la antigüedad y después poder darlas a conocer.
http://www.huelvainformacion.es/190519_ESN_HTML.htm
Las instalaciones del Museo Minero de Riotinto acogió la presentación del libro 'Las minas de Riotinto en la época de Julio-Claudia', cuya elaboración y edición ha sido realizada por los arqueólogos Juan Aurelio Pérez, profesor de la Universidad de Huelva, y Aquilino Delgado, director del Museo Minero de la población riotinteña.
El profesor Juan Aurelio Pérez hizo una breve historia de los estudios que se iniciaron en 1984, en los asentamientos de Cerro del Moro y Corta Lago, sobre la época romana abarcando un periodo desde el año 25 a. de C. hasta el 41 d. de C. Estas investigaciones dieron como resultado la localización de vestigios que demuestran de alguna manera la presencia de un poblado militar romano, que supone el cambio de régimen administrativo de la zona. Por tanto, señaló que el Cerro del Moro fue un asentamiento militar que fue abandonado por tener que defenderse las fronteras ante posibles entradas de fuerzas invasoras.
Por contra, en Corta Lago se localizaron dos estatuas que por las inscripciones que tienen se pueden decir que pertenecieron a Claudio y a su abuela Lidia. Este asentamiento se convirtió en el poblado central de la mina, con una extensión de unos 6 kilómetros, que se extiende desde La Dehesa hasta las inmediaciones de Nerva. Juan Aurelio también pidió a las administraciones locales que apoyen los estudios para seguir con estas excavaciones.
Por su parte, Aquilino Delgado dijo que Corta Lago y Cerro del Moro son dos asentamientos de la minería y metalurgia, así como de la sociedad civil en la época tartéssica y románica en la península, que deben seguir investigándose, con el esfuerzo de administraciones y estudiosos, para poder completarse la historia de estas minas en la antigüedad y después poder darlas a conocer.
30 de septiembre de 2007
Libro: Convivium
Un libro recoge las costumbres culinarias de la antigua Roma
http://www.losalcores.info/articulo.asp?ID=3491
La publicación, editada por la Ruta Bética Romana y la Consejería de Turismo, recopila recetas de la gastronomía romana así como platos típicos de cada uno de los municipios de la Ruta.
Carmona, Sevilla, 28 de septiembre de 2007 - El Alcalde de Carmona, Antonio Cano, y la Delegada de Turismo y Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de la localidad, Mª Ángeles Iglesias, han presentado en el Museo de Carmona el libro "Convivium. De las costumbres culinarias romanas", editado conjuntamente por la Ruta Bética Romana y la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte, dentro del Plan de Acción de la Ruta.
El objetivo de la Ruta Bética es ofrecer este libro como una recopilación gastronómica de sus municipios, pero al mismo tiempo invitar a los empresarios de la hostelería y la restauración a la creación de un nuevo producto inspirado en la gastronomía romana.
En este sentido, la publicación, cuyo autor es el historiador y escritor Antonio Calvo Laula, con ilustraciones de Manuel Bascón y diseño de Carlos Martínez, recoge las costumbres de la civilización romana a la hora de comer, desde los alimentos y condimentos más frecuentes de su gastronomía, hasta la costumbre de los banquetes romanos, las características de la cocina en la casa romana o las diferentes dietas dependiendo del estrato social y económico.
"Convivium" centra también parte de sus páginas en analizar la única fuente escrita que existe sobre la cocina romana: "De re coquinaria", obra de Marco Gavio Apicio, tratado sobre lo que debe servirse en la mesa de un aristócrata si quiere deslumbrar a sus invitados. Por último, el autor señala al final del libro algunas recetas y platos procedentes de la época romana como cazuela de anchoas, vino de rosas, albóndigas a la marinera, langostas asadas o picado de albaricoques.
La publicación recopila también una muestra de platos típicos de los municipios de las provincias de Sevilla, Córdoba y Cádiz que forma la Ruta Bética: el lomo de cerdo en manteca o las castañas en dulce de Carmona, el rabo de toro o los pestiños de Écija, las habas en cazuela de Almodóvar del Río, el gazpacho de almendras o el cordero a la miel de Córdoba, el ajo sopeao de Montoro, el remojón de naranja de Almedinilla, las migas o las torrijas de Osuna, la sangre encebollada de Marchena o los mejillones en salsa de Cádiz.
http://www.losalcores.info/articulo.asp?ID=3491
La publicación, editada por la Ruta Bética Romana y la Consejería de Turismo, recopila recetas de la gastronomía romana así como platos típicos de cada uno de los municipios de la Ruta.
Carmona, Sevilla, 28 de septiembre de 2007 - El Alcalde de Carmona, Antonio Cano, y la Delegada de Turismo y Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de la localidad, Mª Ángeles Iglesias, han presentado en el Museo de Carmona el libro "Convivium. De las costumbres culinarias romanas", editado conjuntamente por la Ruta Bética Romana y la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte, dentro del Plan de Acción de la Ruta.
El objetivo de la Ruta Bética es ofrecer este libro como una recopilación gastronómica de sus municipios, pero al mismo tiempo invitar a los empresarios de la hostelería y la restauración a la creación de un nuevo producto inspirado en la gastronomía romana.
En este sentido, la publicación, cuyo autor es el historiador y escritor Antonio Calvo Laula, con ilustraciones de Manuel Bascón y diseño de Carlos Martínez, recoge las costumbres de la civilización romana a la hora de comer, desde los alimentos y condimentos más frecuentes de su gastronomía, hasta la costumbre de los banquetes romanos, las características de la cocina en la casa romana o las diferentes dietas dependiendo del estrato social y económico.
"Convivium" centra también parte de sus páginas en analizar la única fuente escrita que existe sobre la cocina romana: "De re coquinaria", obra de Marco Gavio Apicio, tratado sobre lo que debe servirse en la mesa de un aristócrata si quiere deslumbrar a sus invitados. Por último, el autor señala al final del libro algunas recetas y platos procedentes de la época romana como cazuela de anchoas, vino de rosas, albóndigas a la marinera, langostas asadas o picado de albaricoques.
La publicación recopila también una muestra de platos típicos de los municipios de las provincias de Sevilla, Córdoba y Cádiz que forma la Ruta Bética: el lomo de cerdo en manteca o las castañas en dulce de Carmona, el rabo de toro o los pestiños de Écija, las habas en cazuela de Almodóvar del Río, el gazpacho de almendras o el cordero a la miel de Córdoba, el ajo sopeao de Montoro, el remojón de naranja de Almedinilla, las migas o las torrijas de Osuna, la sangre encebollada de Marchena o los mejillones en salsa de Cádiz.
30 de julio de 2007
Libros: “Gayo Anio en la Ciudad Romana de Complutum; la Casa de Hippolytus”
Presentado un libro para acercar la Casa de Hippolytus a los niños.
http://www.portal-local.com/acno_loc_not.asp?dato=10998
El cuaderno es el primero de la serie “Otra forma de mirar el Patrimonio Histórico de Alcalá de Henares” que presentará los monumentos complutenses.
El concejal de Patrimonio Histórico, Gustavo Severien, ha presentado dos importantes novedades en el Patrimonio Histórico de Alcalá de Henares: un libro ilustrado que iniciará al público infantil en el conocimiento de la Casa de Hippolytus y la renovación de la cartelería didáctica de este mismo yacimiento.
Según ha destacado Severien, “estas dos acciones constituyen el primer esfuerzo dentro de una línea de trabajo prioritaria para la Concejalía de Patrimonio en estos próximos años, como es la excelencia en la difusión del patrimonio de Alcalá” Para el edil de Patrimonio complutense, “es primordial en la búsqueda de esta excelencia el acercamiento al público infantil, uno de los principales usuarios de estos servicios”.
El libro constituye el primer número de una serie, “Otra forma de mirar el Patrimonio Histórico de Alcalá de Henares”, que presentará progresivamente los principales yacimientos, monumentos y espacios históricos de Alcalá a lo largo de la Historia. Este primer número, “Gayo Anio en la Ciudad Romana de Complutum; la Casa de Hippolytus” es adecuado para un público entre 8 y 15 años. En él, mediante una dramatización y recurriendo a una serie de personajes reales, conocidos gracias a la investigación en el yacimiento, se presentan los principales espacios y usos de la Casa de Hippolytus y de la sociedad romana en general. Incluye, además, información didáctica precisa, que permite también su uso en ámbitos escolares. El libro es obra de Ana Lucía Sánchez, directora de las excavaciones arqueológicas en la Casa de los Grifos, y está ilustrado por Javier Ledesma. Ambos son profesionales con amplia experiencia en la divulgación científica y en trabajos con el público más joven.
Al mismo tiempo se ha renovado la cartelería de la Casa de Hippolytus. Esta renovación incluye la instalación de una serie de carteles destinados expresamente al público infantil, con los mismos contenidos que el libro, permitiendo, por tanto, un recorrido más ameno y comprensible para este sector de los usuarios. Pero también se ha renovado completamente la cartelería para el público en general. Para Severien, “los nuevos carteles, metálicos y auto iluminados, de superiores calidades, amplían considerablemente la información sobre los restos arqueológicos, mejoran notablemente las reconstrucciones generadas por ordenador e incorporan una segunda lengua europea, el inglés”.
Estas acciones se enmarcan dentro de la Red de Patrimonio Histórico, programa impulsado por el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, y la Red de Yacimientos visitables, puesto en marcha por la Consejería de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid. Estos ambiciosos programas están encaminados a fomentar el conocimiento del Patrimonio Histórico de la ciudad complutense.
http://www.portal-local.com/acno_loc_not.asp?dato=10998
El cuaderno es el primero de la serie “Otra forma de mirar el Patrimonio Histórico de Alcalá de Henares” que presentará los monumentos complutenses.
El concejal de Patrimonio Histórico, Gustavo Severien, ha presentado dos importantes novedades en el Patrimonio Histórico de Alcalá de Henares: un libro ilustrado que iniciará al público infantil en el conocimiento de la Casa de Hippolytus y la renovación de la cartelería didáctica de este mismo yacimiento.
Según ha destacado Severien, “estas dos acciones constituyen el primer esfuerzo dentro de una línea de trabajo prioritaria para la Concejalía de Patrimonio en estos próximos años, como es la excelencia en la difusión del patrimonio de Alcalá” Para el edil de Patrimonio complutense, “es primordial en la búsqueda de esta excelencia el acercamiento al público infantil, uno de los principales usuarios de estos servicios”.
El libro constituye el primer número de una serie, “Otra forma de mirar el Patrimonio Histórico de Alcalá de Henares”, que presentará progresivamente los principales yacimientos, monumentos y espacios históricos de Alcalá a lo largo de la Historia. Este primer número, “Gayo Anio en la Ciudad Romana de Complutum; la Casa de Hippolytus” es adecuado para un público entre 8 y 15 años. En él, mediante una dramatización y recurriendo a una serie de personajes reales, conocidos gracias a la investigación en el yacimiento, se presentan los principales espacios y usos de la Casa de Hippolytus y de la sociedad romana en general. Incluye, además, información didáctica precisa, que permite también su uso en ámbitos escolares. El libro es obra de Ana Lucía Sánchez, directora de las excavaciones arqueológicas en la Casa de los Grifos, y está ilustrado por Javier Ledesma. Ambos son profesionales con amplia experiencia en la divulgación científica y en trabajos con el público más joven.
Al mismo tiempo se ha renovado la cartelería de la Casa de Hippolytus. Esta renovación incluye la instalación de una serie de carteles destinados expresamente al público infantil, con los mismos contenidos que el libro, permitiendo, por tanto, un recorrido más ameno y comprensible para este sector de los usuarios. Pero también se ha renovado completamente la cartelería para el público en general. Para Severien, “los nuevos carteles, metálicos y auto iluminados, de superiores calidades, amplían considerablemente la información sobre los restos arqueológicos, mejoran notablemente las reconstrucciones generadas por ordenador e incorporan una segunda lengua europea, el inglés”.
Estas acciones se enmarcan dentro de la Red de Patrimonio Histórico, programa impulsado por el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, y la Red de Yacimientos visitables, puesto en marcha por la Consejería de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid. Estos ambiciosos programas están encaminados a fomentar el conocimiento del Patrimonio Histórico de la ciudad complutense.
16 de julio de 2007
El Morell - Tarragona
INVESTIGACIÓN SOBRE UN HALLAZGO ARQUEOLÓGICO
Un área de servicio romana
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=424788&idseccio_PK=1051
Un libro rememora la excavación de una villa descubierta en 1995 en unos terrenos de Repsol en El Morell
El paraje pudo albergar un complejo donde se atendía al viajero
"Fue muy duro, no solo por el frío y el horario intensivo, sino también por la complejidad del trabajo". El arqueólogo Joan Menchon no olvida el invierno de 1995-1996, cuando realizó una excavación de urgencia para estudiar y documentar los restos de una villa romana aparecidos en El Morell, en unos terrenos en los que la empresa Repsol YPF construía una planta de polipropileno. Hoy, una década después, los resultados de la investigación son el contenido de un libro, La vil.la romana dels Hospitals, que ha sido editado por el Institut Català d'Arqueologia Clàssica (ICAC) con la colaboración económica de la propia compañía química.
Calendarios diferentes
Josep Bertran, portavoz de Repsol YPF, explica que el reto de compaginar el interés de los arqueólogos y el de los responsables de la empresa fue difícil. En el sector químico un proyecto debe ajustarse al calendario porque "se plantea cuando las condiciones del mercado son buenas y, por lo tanto, hay que programar el suministro de la futura producción sin dilaciones". Por el contrario, la tarea de los arqueólogos se resiste a ajustarse a plazos predeterminados porque "depende mucho de los hallazgos y su importancia", según Isabel Rodà, directora del ICAC.
La solución consistió en turnos de excavaciones de sol a sol y, en pocas semanas, emergieron dos establecimientos de aguas termales, un área funeraria, mosaicos y estructuras de una villa, construcciones que desvelaron que el solar fue ocupado desde el siglo I antes de Cristo hasta el V, es decir, durante unos 600 años.
"Una de las hipótesis que manejamos es que el complejo fue una especie de estación de servicio, un lugar donde se atendía al viajero", relata Menchon. Estratégicamente situado en la via que comunicaba Ilerda (Lleida) con Tarraco (Tarragona) podía ofrecer comidas, un cambio de montura, un reparador ba-
ño o prácticas sanitarias en caso de enfermedad. "No olvidemos que hospital se deriva de hospitalidad", aclara Josep Maria Macias, coautor con Menchon del libro.
Por otro lado, el estudio del yacimiento aportó datos sobre un periodo oscuro del Camp de Tarragona. Menchon comenta que se creía que a partir de las invasiones que se produjeron en el siglo III había quedado prácticamente despoblado. "La existencia de una actividad hasta el siglo V desmiente estas interpretaciones, lo que enriquece la visión histórica que tenemos de aquella época", afirma.
Experiencia positiva
A pesar del gran valor del material extraído, que se guarda en el Museu Nacional Arqueològic de Tarragona, el ICAC, Repsol y la empresa Codex, que llevó a cabo la intervención, concluyen que lo más importante fue demostrar que compatibilizar el patrimonio histórico y una actividad industrial es posible. "Quedó demostrado que la arqueología no frena el progreso", según Rodà, que coincide con Men-
chon en que la experiencia en El Morell fue positiva y puede ser un ejemplo para otras intervenciones arqueológicas. Bertran admite que en un principio había reticencias, pero luego los temores se disiparon porque "todo acabó bien".
La planta fue inaugurada por Jordi Pujol, entonces president de la Generalitat, en abril de 1997, con una capacidad de producción de 190.000 toneladas anuales. En ella se invirtieron 18.000 millones de pesetas (108 millones de euros).
Un área de servicio romana
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=424788&idseccio_PK=1051
Un libro rememora la excavación de una villa descubierta en 1995 en unos terrenos de Repsol en El Morell
El paraje pudo albergar un complejo donde se atendía al viajero
"Fue muy duro, no solo por el frío y el horario intensivo, sino también por la complejidad del trabajo". El arqueólogo Joan Menchon no olvida el invierno de 1995-1996, cuando realizó una excavación de urgencia para estudiar y documentar los restos de una villa romana aparecidos en El Morell, en unos terrenos en los que la empresa Repsol YPF construía una planta de polipropileno. Hoy, una década después, los resultados de la investigación son el contenido de un libro, La vil.la romana dels Hospitals, que ha sido editado por el Institut Català d'Arqueologia Clàssica (ICAC) con la colaboración económica de la propia compañía química.
Calendarios diferentes
Josep Bertran, portavoz de Repsol YPF, explica que el reto de compaginar el interés de los arqueólogos y el de los responsables de la empresa fue difícil. En el sector químico un proyecto debe ajustarse al calendario porque "se plantea cuando las condiciones del mercado son buenas y, por lo tanto, hay que programar el suministro de la futura producción sin dilaciones". Por el contrario, la tarea de los arqueólogos se resiste a ajustarse a plazos predeterminados porque "depende mucho de los hallazgos y su importancia", según Isabel Rodà, directora del ICAC.
La solución consistió en turnos de excavaciones de sol a sol y, en pocas semanas, emergieron dos establecimientos de aguas termales, un área funeraria, mosaicos y estructuras de una villa, construcciones que desvelaron que el solar fue ocupado desde el siglo I antes de Cristo hasta el V, es decir, durante unos 600 años.
"Una de las hipótesis que manejamos es que el complejo fue una especie de estación de servicio, un lugar donde se atendía al viajero", relata Menchon. Estratégicamente situado en la via que comunicaba Ilerda (Lleida) con Tarraco (Tarragona) podía ofrecer comidas, un cambio de montura, un reparador ba-
ño o prácticas sanitarias en caso de enfermedad. "No olvidemos que hospital se deriva de hospitalidad", aclara Josep Maria Macias, coautor con Menchon del libro.
Por otro lado, el estudio del yacimiento aportó datos sobre un periodo oscuro del Camp de Tarragona. Menchon comenta que se creía que a partir de las invasiones que se produjeron en el siglo III había quedado prácticamente despoblado. "La existencia de una actividad hasta el siglo V desmiente estas interpretaciones, lo que enriquece la visión histórica que tenemos de aquella época", afirma.
Experiencia positiva
A pesar del gran valor del material extraído, que se guarda en el Museu Nacional Arqueològic de Tarragona, el ICAC, Repsol y la empresa Codex, que llevó a cabo la intervención, concluyen que lo más importante fue demostrar que compatibilizar el patrimonio histórico y una actividad industrial es posible. "Quedó demostrado que la arqueología no frena el progreso", según Rodà, que coincide con Men-
chon en que la experiencia en El Morell fue positiva y puede ser un ejemplo para otras intervenciones arqueológicas. Bertran admite que en un principio había reticencias, pero luego los temores se disiparon porque "todo acabó bien".
La planta fue inaugurada por Jordi Pujol, entonces president de la Generalitat, en abril de 1997, con una capacidad de producción de 190.000 toneladas anuales. En ella se invirtieron 18.000 millones de pesetas (108 millones de euros).
10 de julio de 2007
Stilus: nueva revista digital
Acaba de publicarse el primer número de Stilus, la revista informativa de la Asociación Hispania Romana, orientada a la divulgación de diversos aspectos de la cultura de la antigua Roma.
El primer número de Stilus cuenta con artículos sobre los ritos fundacionales de una colonia, la evolución del ejército o las evidencias arqueológicas de uno de los primeros episodios de las guerras cántabras.
Además, el exitoso novelista Simon Scarrow habla en una entrevista exclusiva sobre la serie protagonizada por los legionarios Cato y Macro, que le ha convertido en un fenómeno editorial de la novela histórica.
La publicación es accesible de forma gratuita en la web de la Legio VIIII Hispana (www.legioviiii.es) o pinchando directamente en el link:http://www.legioviiii.es/documentos/Stilus1.pdf
El primer número de Stilus cuenta con artículos sobre los ritos fundacionales de una colonia, la evolución del ejército o las evidencias arqueológicas de uno de los primeros episodios de las guerras cántabras.
Además, el exitoso novelista Simon Scarrow habla en una entrevista exclusiva sobre la serie protagonizada por los legionarios Cato y Macro, que le ha convertido en un fenómeno editorial de la novela histórica.
La publicación es accesible de forma gratuita en la web de la Legio VIIII Hispana (www.legioviiii.es) o pinchando directamente en el link:http://www.legioviiii.es/documentos/Stilus1.pdf
15 de junio de 2007
Libros
La mayoría de los esclavos en las colonias romanas de Andalucía era de origen griego, según un libro de la UGR
http://www.granadadigital.com/gd/amplia.php?id=60943&parte=Universidad
El 56 por ciento de los esclavos en las colonias romanas de Andalucía era de origen griego, mientras que los de ascendencia latina u occidental apenas superaban el 41 por ciento, según se desprende del trabajo de investigación de Manuel Morales Cara, que ahora se materializa en el libro que con el título de “La esclavitud en las colonias romanas de Andalucía”, publica la Universidad de Granada en su colección “Biblioteca de Humanidades/Estudios clásicos, que dirigen los profesores José. L. Calvo Martínez y Cristóbal González Román.
En el libro se da cuenta, asimismo, de que durante la República los prisioneros de guerra era la principal fuente de abastecimiento de la esclavitud en Hispania, mientras que, por el contrario, a partir de la consecución de la paz, “los únicos esclavos prisioneros de guerra que vinieron a Hispania fueron los que se vendieron en los mercados esclavistas o los comercializados por los mismos piratas del Mediterráneo; esclavos extranjeros fundamentalmente”, afirma el autor del libro, Manuel Morales.
El trabajo de investigación que se recoge en este libro es la continuación de la Memoria del Licenciatura que con el nombre “La esclavitud en las colonias de la Bética: Corduba y Astigi”, fue presentado en 2003, y al que siguió una posterior tesis doctoral homónima del título de este libro, que fue dirigida por el profesor Cristóbal González Román.
Manuel Morales analiza en su libro, entre otros aspectos, los problemas de identificación del esclavo y del liberto, las fuentes de la esclavitud, la cuantificación de los esclavos en las colonias romanas de Andalucía, el género, el desarrollo histórico, la procedencia geográfica, la esperanza de vida, las relaciones de parentesco, la esclavitud privada y la esclavitud pública, la religión de los esclavos, etc.
http://www.granadadigital.com/gd/amplia.php?id=60943&parte=Universidad
El 56 por ciento de los esclavos en las colonias romanas de Andalucía era de origen griego, mientras que los de ascendencia latina u occidental apenas superaban el 41 por ciento, según se desprende del trabajo de investigación de Manuel Morales Cara, que ahora se materializa en el libro que con el título de “La esclavitud en las colonias romanas de Andalucía”, publica la Universidad de Granada en su colección “Biblioteca de Humanidades/Estudios clásicos, que dirigen los profesores José. L. Calvo Martínez y Cristóbal González Román.
En el libro se da cuenta, asimismo, de que durante la República los prisioneros de guerra era la principal fuente de abastecimiento de la esclavitud en Hispania, mientras que, por el contrario, a partir de la consecución de la paz, “los únicos esclavos prisioneros de guerra que vinieron a Hispania fueron los que se vendieron en los mercados esclavistas o los comercializados por los mismos piratas del Mediterráneo; esclavos extranjeros fundamentalmente”, afirma el autor del libro, Manuel Morales.
El trabajo de investigación que se recoge en este libro es la continuación de la Memoria del Licenciatura que con el nombre “La esclavitud en las colonias de la Bética: Corduba y Astigi”, fue presentado en 2003, y al que siguió una posterior tesis doctoral homónima del título de este libro, que fue dirigida por el profesor Cristóbal González Román.
Manuel Morales analiza en su libro, entre otros aspectos, los problemas de identificación del esclavo y del liberto, las fuentes de la esclavitud, la cuantificación de los esclavos en las colonias romanas de Andalucía, el género, el desarrollo histórico, la procedencia geográfica, la esperanza de vida, las relaciones de parentesco, la esclavitud privada y la esclavitud pública, la religión de los esclavos, etc.
21 de abril de 2007
L'Enova - Valencia
El Museu de Prehistòria presenta ´La villa de cornelius´
SE TRATA DEL ESTUDIO SOBRE LA EXCAVACIÓN DE UN VILLA ROMANA EN L´ÈNOVA
http://www.panorama-actual.es:80/noticias/not224395.htm
El Museu de Prehistòria de la Diputación de Valencia presentó el pasado 17 de Abril a las 19.00 horas ´La villa de Cornelius´, una publicación editada por ADIF que presenta los resultados del estudio de la excavación de una villa romana descubierta en 2003 durante las obras del trazado del AVE Madrid-Valencia en la localidad de l´Ènova. El libro es el resultado del estudio de la excavación de urgencia de Els Alters situada en localidad valenciana de L´Ènova, a cinco kilómetros de Xàtiva, antigua ciudad romana de Saetabis.
El yacimiento está junto al actual cementerio de la localidad y fue descubierto en el año 2003 a raíz de las obras para la construcción de la plataforma del tren de alta velocidad AVE Madrid-Valencia. Durante los meses de marzo a junio de 2004 se realizó la excavación arqueológica dirigida por Rosa Albiach, Elisa García-Prósper, Aquilino Gallego y David Vizcaíno.
La excavación puso al descubierto una superficie de 3.000 metros cuadrados correspondiente a una villa rústica de época romana, con una zona de vivienda o pars urbana y un área artesanal y de almacenaje o pars rustica.
Los hallazgos epigráficos (restos de escritos) de la excavación han evidenciado que fue un personaje rico y bien relacionado procedente de las gens más influyentes de la aristocracia local, los Cornelii y los Iunii.
Su residencia habitual estaría en la ciudad de Saetabis, donde dedicó una inscripción honorífica sobre un pedestal ecuestre a su hermano Marco Granio Superstes, cuando éste ya había muerto, en época Antonina (96-193). Otro de sus hermanos vivó en Roma donde se halló una inscripción que le hacía mención C. Cornelius C. f. Iunianus ex Hispània citeriore Saetabistanus.
La villa se construyó entre los años 65 y 75 dC para la explotación de unas tierras, además de poder contar una gran residencia donde pasar temporadas de descanso.
El producto elegido fue el lino, cuyo éxito estaba garantizado ya que desde época republicana existían talleres en Saetabis que tejían con este hilo telas de excelente calidad, muy afamadas en el imperio romano y mencionadas en diversos textos clásicos de la época como Plinio (Historia Natural XVIII, 165; XIX, 9), Catulo (Carmina XII, 14,17), Gracio Falisco (Cynegetikon , XL-XLI) y Silio Italico (Bellum Punicum, 372-375).
La planta urbanística se articulaba a partir de un patio central porticado abierto a la entrada de luz y aire fresco que estaba rodeado por las habitaciones de la casa, además de incluir una zona termal y un jardín con un templo para el culto de Hércules.
La decoración era muy suntuosa, con pavimentos de mármol de las cercanas canteras de Buixcarró (Barx) y de mosaico policromo, y las paredes revestidas de estuco pintado al fresco además de esculturas de mármol blanco.
La vajilla era mayoritariamente de cerámica importada de Italia pero también había objetos de producción local, de Hispania, del norte de África y de Oriente, comercio también constatado en las 55 monedas halladas en la villa.
La villa fue abandonada a mediados del siglo V dC, momento en que se cayó la techumbre, pero el cultivo de los campos y la ocupación de algunas áreas se produjo hasta mediados del VI dC. Quince inhumaciones islámicas de los siglos XI y XII dC halladas al noroeste de la villa evidencian la perduración del hábitat en esta zona.
SE TRATA DEL ESTUDIO SOBRE LA EXCAVACIÓN DE UN VILLA ROMANA EN L´ÈNOVA
http://www.panorama-actual.es:80/noticias/not224395.htm
El Museu de Prehistòria de la Diputación de Valencia presentó el pasado 17 de Abril a las 19.00 horas ´La villa de Cornelius´, una publicación editada por ADIF que presenta los resultados del estudio de la excavación de una villa romana descubierta en 2003 durante las obras del trazado del AVE Madrid-Valencia en la localidad de l´Ènova. El libro es el resultado del estudio de la excavación de urgencia de Els Alters situada en localidad valenciana de L´Ènova, a cinco kilómetros de Xàtiva, antigua ciudad romana de Saetabis.
El yacimiento está junto al actual cementerio de la localidad y fue descubierto en el año 2003 a raíz de las obras para la construcción de la plataforma del tren de alta velocidad AVE Madrid-Valencia. Durante los meses de marzo a junio de 2004 se realizó la excavación arqueológica dirigida por Rosa Albiach, Elisa García-Prósper, Aquilino Gallego y David Vizcaíno.
La excavación puso al descubierto una superficie de 3.000 metros cuadrados correspondiente a una villa rústica de época romana, con una zona de vivienda o pars urbana y un área artesanal y de almacenaje o pars rustica.
Los hallazgos epigráficos (restos de escritos) de la excavación han evidenciado que fue un personaje rico y bien relacionado procedente de las gens más influyentes de la aristocracia local, los Cornelii y los Iunii.
Su residencia habitual estaría en la ciudad de Saetabis, donde dedicó una inscripción honorífica sobre un pedestal ecuestre a su hermano Marco Granio Superstes, cuando éste ya había muerto, en época Antonina (96-193). Otro de sus hermanos vivó en Roma donde se halló una inscripción que le hacía mención C. Cornelius C. f. Iunianus ex Hispània citeriore Saetabistanus.
La villa se construyó entre los años 65 y 75 dC para la explotación de unas tierras, además de poder contar una gran residencia donde pasar temporadas de descanso.
El producto elegido fue el lino, cuyo éxito estaba garantizado ya que desde época republicana existían talleres en Saetabis que tejían con este hilo telas de excelente calidad, muy afamadas en el imperio romano y mencionadas en diversos textos clásicos de la época como Plinio (Historia Natural XVIII, 165; XIX, 9), Catulo (Carmina XII, 14,17), Gracio Falisco (Cynegetikon , XL-XLI) y Silio Italico (Bellum Punicum, 372-375).
La planta urbanística se articulaba a partir de un patio central porticado abierto a la entrada de luz y aire fresco que estaba rodeado por las habitaciones de la casa, además de incluir una zona termal y un jardín con un templo para el culto de Hércules.
La decoración era muy suntuosa, con pavimentos de mármol de las cercanas canteras de Buixcarró (Barx) y de mosaico policromo, y las paredes revestidas de estuco pintado al fresco además de esculturas de mármol blanco.
La vajilla era mayoritariamente de cerámica importada de Italia pero también había objetos de producción local, de Hispania, del norte de África y de Oriente, comercio también constatado en las 55 monedas halladas en la villa.
La villa fue abandonada a mediados del siglo V dC, momento en que se cayó la techumbre, pero el cultivo de los campos y la ocupación de algunas áreas se produjo hasta mediados del VI dC. Quince inhumaciones islámicas de los siglos XI y XII dC halladas al noroeste de la villa evidencian la perduración del hábitat en esta zona.
11 de abril de 2007
Publicación de investigación
La investigación “Del Opidum al llano” será publicada en verano
http://www.lanzadigital.com/diariolanza/pb/periodico/periodicodetalle.asp?REG=6954&sec=VALDEPE%C3%91AS
Domingo Fernández presentó ayer los resultados de esta investigación, entre los que está el hallazgo de 84 yacimientos arqueológicos en la zona
[Maite Guerrero ] [/ Valdepeñas]
La investigación “Del Opidum al llano: torres, murallas y control del territorio en época romana en Valdepeñas”, correspondiente a la primera beca del Ayuntamiento de Valdepeñas para estudiar la historia local, fue presentada ayer por el geógrafo e historiador Domingo Fernández, quien lidera el equipo técnico encargado de dicha investigación dirigido por Mar Zarzalejo, y que estuvo acompañado por el concejal de Educación y Cultura, Felipe Rodríguez en la presentación. La investigación será publicada en verano dentro de la Biblioteca de Autores Locales, en la que también se incluirán otras dos investigaciones más que también han sido becadas por el Consistorio: “Economía y Sociedad de Valdepeñas en un período de cambio (1875-1936)”, de Concepción Moya García y “La encomienda de Valdepeñas (1700-1808)” de Juan de Ávila Gijón-Granados.
Entre los resultados de la investigación “Del Opidum al llano”, que ha durado un año y medio desde que comenzara en 2005, está el hallazgo de 84 yacimientos arqueológicos en Valdepeñas y alrededores (yacimientos paleolíticos, calcolíticos, de la Edad de Bronce, de la Edad de Hierro y yacimientos romanos) cifra que supera a los 41 recogidos en la Carta Arqueológica publicada en el 2005 (3 de ellos inexistentes como comprueba el estudio). Además se han recogido elementos etnográficos nuevos (bombos, chozos y galeritas).
También ha servido para constatar que había asentamientos romanos en diferentes zonas de Valdepeñas y alrededores, elementos del Paleolítico, de la Edad de Bronce, de la Edad de Hierro y de la época romana y medieval. “Estas conclusiones aportan luz a la historia de Valdepeñas que se desconoce prácticamente. Puede que esta investigación sea el enlace con otras investigaciones. Sin duda las becas promovidas por el ayuntamiento están dando buenos resultados y de hecho la iniciativa ha sido recogida por otros ayuntamientos. En 10 años tendremos una visión global de la historia de Valdepeñas”, indicó Felipe Rodríguez.
Cerro de las Cabezas
El concejal también apuntó que la investigación se ha centrado en un tema importante para la localidad y que ha sido una prioridad para el Equipo de Gobierno, como es el Yacimiento Arqueológico del Cerro de las Cabezas y su continuación hacia el mundo romano. “Estamos trabajando en la eliminación de la línea de alta tensión para poder abrir un restaurante y hotel, facilitamos las prácticas de arqueólogos de la Universidad de Castilla-La Mancha y la UNED, hemos realizado una nueva señalización, firmado un convenio con la Universidad de C-LM y con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas para hacer un centro de investigación, celebrado unas jornadas de puertas abiertas, talleres de Arqueología, realizado reproducciones de piezas del Cerro y material publicitario…”.
La investigación
Por su parte, Domingo Fernández agradeció al área de Cultura “su predisposición hacia proyectos de investigación” y tuvo palabras de agradecimiento para otros colaboradores del proyecto.
Explicó que la investigación no sólo se ha centrado en el término municipal de Valdepeñas sino que se ha extendido a poblaciones como Torrenueva, Santa Cruz de Mudela, Membrilla, Moral de Calatrava, Alhambra y Montiel, que formaban parte de la zona de influencia de la Valdepeñas íbera y romana.
“Hemos intentado trazar el panorama en esta etapa y analizar la relación del hombre con su medio físico y geográfico. También hemos querido observar la continuidad en el tiempo de estas poblaciones protohistóricas a la romanización, para ello hemos realizado un estudio de las vías de comunicación y visto como influían en el desarrollo de las poblaciones. Asimismo hemos interpretado textos clásicos y aportado nuevos datos utilizando una metodología arqueológica que nos ha permitido elaborar nuevas teorías. Los resultados no son todos los que quisiéramos pero es el principio”, apuntó Domingo Fernández.
Añadió que el elemento fundamental de la investigación ha sido buscar evidencias de poblaciones antiguas en el territorio. “Realizamos una labor ardua dividida en dos apartados: el trabajo de campo y el estudio de los resultados y su publicación”.
Comentó que realizaron 10.000 fotografías digitales de elementos etnográficos con las que han creado una base de datos gráfica para futuras investigaciones, han recorrido 580 kilómetros cuadrados y dedicado 1.600 horas al trabajo de campo. “También llevamos a cabo un proceso de limpiado e inventariado de materiales y redactado textos. Partimos de datos iniciales aportados por la historia local, artículos sobre el Cerro de las Cabezas y datos de historiadores antiguos e intentamos corroborarlos sobre el terreno. Algunos fueron corroborados y otros no. Hemos explicado la metodología que hemos seguido y establecido pautas para la redacción del trabajo: que el texto tenga rigor científico pero que sea ameno y accesible para el público”.
Domingo Fernández señaló que del estudio también se extrae que la zona del entorno del Cerro de las Cabezas sufrió una despoblación de plantas en unos años, que hizo que las poblaciones se instalasen en otras zonas más propicias con cauces fluviales como el Peral. Asimismo el estudio incluye una bibliografía extensa para las personas que quieran profundizar más sobre el tema.
http://www.lanzadigital.com/diariolanza/pb/periodico/periodicodetalle.asp?REG=6954&sec=VALDEPE%C3%91AS
Domingo Fernández presentó ayer los resultados de esta investigación, entre los que está el hallazgo de 84 yacimientos arqueológicos en la zona
[Maite Guerrero ] [/ Valdepeñas]
La investigación “Del Opidum al llano: torres, murallas y control del territorio en época romana en Valdepeñas”, correspondiente a la primera beca del Ayuntamiento de Valdepeñas para estudiar la historia local, fue presentada ayer por el geógrafo e historiador Domingo Fernández, quien lidera el equipo técnico encargado de dicha investigación dirigido por Mar Zarzalejo, y que estuvo acompañado por el concejal de Educación y Cultura, Felipe Rodríguez en la presentación. La investigación será publicada en verano dentro de la Biblioteca de Autores Locales, en la que también se incluirán otras dos investigaciones más que también han sido becadas por el Consistorio: “Economía y Sociedad de Valdepeñas en un período de cambio (1875-1936)”, de Concepción Moya García y “La encomienda de Valdepeñas (1700-1808)” de Juan de Ávila Gijón-Granados.
Entre los resultados de la investigación “Del Opidum al llano”, que ha durado un año y medio desde que comenzara en 2005, está el hallazgo de 84 yacimientos arqueológicos en Valdepeñas y alrededores (yacimientos paleolíticos, calcolíticos, de la Edad de Bronce, de la Edad de Hierro y yacimientos romanos) cifra que supera a los 41 recogidos en la Carta Arqueológica publicada en el 2005 (3 de ellos inexistentes como comprueba el estudio). Además se han recogido elementos etnográficos nuevos (bombos, chozos y galeritas).
También ha servido para constatar que había asentamientos romanos en diferentes zonas de Valdepeñas y alrededores, elementos del Paleolítico, de la Edad de Bronce, de la Edad de Hierro y de la época romana y medieval. “Estas conclusiones aportan luz a la historia de Valdepeñas que se desconoce prácticamente. Puede que esta investigación sea el enlace con otras investigaciones. Sin duda las becas promovidas por el ayuntamiento están dando buenos resultados y de hecho la iniciativa ha sido recogida por otros ayuntamientos. En 10 años tendremos una visión global de la historia de Valdepeñas”, indicó Felipe Rodríguez.
Cerro de las Cabezas
El concejal también apuntó que la investigación se ha centrado en un tema importante para la localidad y que ha sido una prioridad para el Equipo de Gobierno, como es el Yacimiento Arqueológico del Cerro de las Cabezas y su continuación hacia el mundo romano. “Estamos trabajando en la eliminación de la línea de alta tensión para poder abrir un restaurante y hotel, facilitamos las prácticas de arqueólogos de la Universidad de Castilla-La Mancha y la UNED, hemos realizado una nueva señalización, firmado un convenio con la Universidad de C-LM y con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas para hacer un centro de investigación, celebrado unas jornadas de puertas abiertas, talleres de Arqueología, realizado reproducciones de piezas del Cerro y material publicitario…”.
La investigación
Por su parte, Domingo Fernández agradeció al área de Cultura “su predisposición hacia proyectos de investigación” y tuvo palabras de agradecimiento para otros colaboradores del proyecto.
Explicó que la investigación no sólo se ha centrado en el término municipal de Valdepeñas sino que se ha extendido a poblaciones como Torrenueva, Santa Cruz de Mudela, Membrilla, Moral de Calatrava, Alhambra y Montiel, que formaban parte de la zona de influencia de la Valdepeñas íbera y romana.
“Hemos intentado trazar el panorama en esta etapa y analizar la relación del hombre con su medio físico y geográfico. También hemos querido observar la continuidad en el tiempo de estas poblaciones protohistóricas a la romanización, para ello hemos realizado un estudio de las vías de comunicación y visto como influían en el desarrollo de las poblaciones. Asimismo hemos interpretado textos clásicos y aportado nuevos datos utilizando una metodología arqueológica que nos ha permitido elaborar nuevas teorías. Los resultados no son todos los que quisiéramos pero es el principio”, apuntó Domingo Fernández.
Añadió que el elemento fundamental de la investigación ha sido buscar evidencias de poblaciones antiguas en el territorio. “Realizamos una labor ardua dividida en dos apartados: el trabajo de campo y el estudio de los resultados y su publicación”.
Comentó que realizaron 10.000 fotografías digitales de elementos etnográficos con las que han creado una base de datos gráfica para futuras investigaciones, han recorrido 580 kilómetros cuadrados y dedicado 1.600 horas al trabajo de campo. “También llevamos a cabo un proceso de limpiado e inventariado de materiales y redactado textos. Partimos de datos iniciales aportados por la historia local, artículos sobre el Cerro de las Cabezas y datos de historiadores antiguos e intentamos corroborarlos sobre el terreno. Algunos fueron corroborados y otros no. Hemos explicado la metodología que hemos seguido y establecido pautas para la redacción del trabajo: que el texto tenga rigor científico pero que sea ameno y accesible para el público”.
Domingo Fernández señaló que del estudio también se extrae que la zona del entorno del Cerro de las Cabezas sufrió una despoblación de plantas en unos años, que hizo que las poblaciones se instalasen en otras zonas más propicias con cauces fluviales como el Peral. Asimismo el estudio incluye una bibliografía extensa para las personas que quieran profundizar más sobre el tema.
9 de abril de 2007
Libros
En la Bética romana hubo mayor esperanza de vida que en el siglo XIX
http://www.abc.es/20070409/andalucia-andalucia/historiador-dice-betica-romana_200704091825.html
El historiador gaditano Juan Antonio Martín Ruiz ha publicado el libro 'Medicina y enfermedad en la Bética romana' (Sarriá), obra en la que se analiza la medicina y la enfermedad en la Bética romana, una época con "una esperanza de vida superior a la del siglo XIX, donde la media de edad rondaba los 35 años".
En declaraciones a Europa Press, el autor explicó que a lo largo del libro se estudian elementos como los métodos de curación, las dolencias sufridas por los ciudadanos romanos, los utensilios médicos utilizados y el papel del médico en la Bética. Así, reveló que se trata de una obra de "carácter pionero", ya que "aunque hay muchos estudios de este tipo sobre otras partes del Imperio como la Galia, éste es el primero que se centra en la Andalucía romana".
Asimismo, señaló que Hispania era una de las zonas del Imperio Romano con mayor densidad de población y concretamente la Bética una de las regiones con más número de habitantes, "para los que la esperanza de vida era de 40 años, cifra que aunque no puede parecer mucho es mayor a la de siglos posteriores". Además, destacó que "los romanos utilizaban un instrumental médico muy sofisticado, como el que se puede ver en el museo de Herrera (Sevilla), donde hay utensilios exactamente iguales a los que se utilizan hoy en día, lo único que cambia es el material con el que están fabricados".
Por otra parte, indicó que en la Málaga del siglo I a. C ya se había documentado la existencia de cánceres, "cuando siempre se había pensado que el cáncer es una enfermedad reciente". De igual forma, apuntó que "la sífilis, que durante mucho tiempo se pensó que la habíamos traído de América, también existía ya en el mundo romano". A este respecto, Martín agregó que "este es un campo en el que últimamente se esta investigando mucho, incluso por parte de los propios médicos".
Igualmente, el autor resaltó que en sus comienzos la figura del médico "no tenía mucho estatus social, sino que lo fue adquiriendo con la aparición del cristianismo al final del Imperio, momento en el se institucionaliza su labor y surgen escuelas como la de Alejandría, donde se estudia
medicina a lo largo de cuatro años". De la misma manera, agregó que "Andalucía, por su nivel de vida y su cantidad de habitantes, fue una de las regiones de España donde la actividad médica cobró más importancia".
Por último, Martín destacó que "los hospitales, como los conocemos hoy en día, también son una herencia romana, pues derivan de los antiguos campamentos creados para atender a los soldados heridos en la batalla, ya que antes la gente se curaba en los templos". Al hilo de ello, concluyó diciendo que "la homeopatía actual está igualmente basada en postulados romanos".
http://www.abc.es/20070409/andalucia-andalucia/historiador-dice-betica-romana_200704091825.html
El historiador gaditano Juan Antonio Martín Ruiz ha publicado el libro 'Medicina y enfermedad en la Bética romana' (Sarriá), obra en la que se analiza la medicina y la enfermedad en la Bética romana, una época con "una esperanza de vida superior a la del siglo XIX, donde la media de edad rondaba los 35 años".
En declaraciones a Europa Press, el autor explicó que a lo largo del libro se estudian elementos como los métodos de curación, las dolencias sufridas por los ciudadanos romanos, los utensilios médicos utilizados y el papel del médico en la Bética. Así, reveló que se trata de una obra de "carácter pionero", ya que "aunque hay muchos estudios de este tipo sobre otras partes del Imperio como la Galia, éste es el primero que se centra en la Andalucía romana".
Asimismo, señaló que Hispania era una de las zonas del Imperio Romano con mayor densidad de población y concretamente la Bética una de las regiones con más número de habitantes, "para los que la esperanza de vida era de 40 años, cifra que aunque no puede parecer mucho es mayor a la de siglos posteriores". Además, destacó que "los romanos utilizaban un instrumental médico muy sofisticado, como el que se puede ver en el museo de Herrera (Sevilla), donde hay utensilios exactamente iguales a los que se utilizan hoy en día, lo único que cambia es el material con el que están fabricados".
Por otra parte, indicó que en la Málaga del siglo I a. C ya se había documentado la existencia de cánceres, "cuando siempre se había pensado que el cáncer es una enfermedad reciente". De igual forma, apuntó que "la sífilis, que durante mucho tiempo se pensó que la habíamos traído de América, también existía ya en el mundo romano". A este respecto, Martín agregó que "este es un campo en el que últimamente se esta investigando mucho, incluso por parte de los propios médicos".
Igualmente, el autor resaltó que en sus comienzos la figura del médico "no tenía mucho estatus social, sino que lo fue adquiriendo con la aparición del cristianismo al final del Imperio, momento en el se institucionaliza su labor y surgen escuelas como la de Alejandría, donde se estudia
medicina a lo largo de cuatro años". De la misma manera, agregó que "Andalucía, por su nivel de vida y su cantidad de habitantes, fue una de las regiones de España donde la actividad médica cobró más importancia".
Por último, Martín destacó que "los hospitales, como los conocemos hoy en día, también son una herencia romana, pues derivan de los antiguos campamentos creados para atender a los soldados heridos en la batalla, ya que antes la gente se curaba en los templos". Al hilo de ello, concluyó diciendo que "la homeopatía actual está igualmente basada en postulados romanos".
29 de marzo de 2007
Nuevo libro
Nuevo libro sobre el poder de las élites romanas de Occidente
http://www.diariocordoba.com/noticias/noticia.asp?pkid=310977
Los grupos sociales dirigentes de la antigua Roma han constituido el objetivo fundamental del grupo de investigación Ordo (acróstico de Oligarquías Romanas de Occidente), constituido por profesores de las universidades de Alcalá de Henares, Córdoba, Sevilla y Navarra.
Son varias de sus aportaciones en todos ellos ven ahora la luz a través del libro Poder central y autonomía municipal: La proyección pública de las elites romanas de Occidente que editado por los profesores del Departamento de Historia Antigua de la Universidad de Córdoba, Juan Francisco Rodríguez Neila y Enrique Melchor Gil ha publicado, con su colaboración, el Servicio de Publicaciones de la UCO.
Temas como los referentes genéticos de los estatutos municipales hispanorromanos, los senadores y caballeros hispanos de época Flavio, las propiedades rústicas de las élites hispano romanas, la relación entre los militares y las élites locales, los festivales y espectáculos ciudadanos, la ideología y procedimientos de munificiencia y promoción política, o los avatares de diversas familias son los que se tratan.
http://www.diariocordoba.com/noticias/noticia.asp?pkid=310977
Los grupos sociales dirigentes de la antigua Roma han constituido el objetivo fundamental del grupo de investigación Ordo (acróstico de Oligarquías Romanas de Occidente), constituido por profesores de las universidades de Alcalá de Henares, Córdoba, Sevilla y Navarra.
Son varias de sus aportaciones en todos ellos ven ahora la luz a través del libro Poder central y autonomía municipal: La proyección pública de las elites romanas de Occidente que editado por los profesores del Departamento de Historia Antigua de la Universidad de Córdoba, Juan Francisco Rodríguez Neila y Enrique Melchor Gil ha publicado, con su colaboración, el Servicio de Publicaciones de la UCO.
Temas como los referentes genéticos de los estatutos municipales hispanorromanos, los senadores y caballeros hispanos de época Flavio, las propiedades rústicas de las élites hispano romanas, la relación entre los militares y las élites locales, los festivales y espectáculos ciudadanos, la ideología y procedimientos de munificiencia y promoción política, o los avatares de diversas familias son los que se tratan.
2 de marzo de 2007
Libros
Disponible el libro “Fabio. Un andaluz de los tiempos de Tiberio” de la escritora Lídice Pepper Rincón
http://www.artesacro.org/Noticia.asp?idreg=22721
Arte Sacro. La editorial Jirones de Azul acaba de publicar un libro interesantísimo que tiene una gran vinculación con la historia de Andalucía, y especialmente de Sevilla. Se trata de “Fabio. Un andaluz de los tiempos de Tiberio” de la escritora Lídice Pepper Rincón.
En esta excelente obra y con una prosa magistral, Lídice Pepper, la ganadora del Premio Nacional Mario Vargas Llosa el 2004, nos adentra en la Itálica romana con una bellísima historia.
Les transcribimos uno de los párrafos de la misma: “…Itálica es una ciudad bulliciosa y cosmopolita y aquella hora del día, una verdadera multitud atiborraba las calles entre el vocerío de los vendedores. Los esclavos que precedían la marcha se abrían paso con verdadera dificultad. Estábamos buscando el puesto donde solía colocar sus mercancías un librero a quien mi padre deseaba comprar varios pergaminos que trataban sobre hierbas medicinales, y que recientemente había salido a la luz. En toda la Bética culta se comentaba aquella obra que era –por lo visto- de un médico judío, afincado encordaba desde hacía muchos años y que gozaba fama de gran sabiduría. Los porteadores detuvieron su marcha ante el puesto del mercader de libros y mientras mi padre y yo descendíamos para hablar con él, Eglée se alejó unos pasos para observar de cerca unas relucientes alhajas de cobre que un avispado vendedor desplegaba ante la vista de las mujeres, alabando la belleza de las obras…”.
Lídice Pepper nació en Caracas (Venezuela) en el seno de una familia de poetas y escritores (los Calcaños) conocidos en Maracaibo como “El nido de ruiseñores”. Reside en Sevilla desde 1981. Mujer activa y comprometida, muy participativa en variados campos sociales desde la Vicepresidencia de la Comisión Ciudadana Pro-Exposición Universal, Vicepresidenta del Ateneo Popular, miembro de la Asociación Cultural Cristóbal Colón, hasta las tertulias literarias más notables de Sevilla.
Dirige y presenta el programa radiofónico “Hablemos de Poesía” desde el año 2003. Colaboradora habitual de los medios españolas, donde destaca como crítica taurina. Conferenciante destacada de amplios temas culturales, tiene en su haber numerosos premios, entre los que destaca el Premio Nacional de narrativa “Mario Vargas Llosa” 2004, por su novela “El Reto”. Actualmente trabaja en una novela basada en hechos reales.
Presentación del libro "Granite Funerary Stelae. From Augusta Emerita"
http://www.extremaduraaldia.com/merida/presentacion-del-libro-granite-funerary-stelae.-from-augusta-emerita-/33583.html
La Conservadora y responsable del Departamento del Museo Nacional de Arte Romano, Trinidad Nogales, junto el profesor José Luis Ramírez Sádaba y el autor del libro Jonathan Edmondson han presentado esta mañana el libro en inglés "Granite Funerary Stelae. From Augusta Emerita". Noveno libro de las Monografías emeritenses.
Según explicó el autor del libro, catedrático de la Universidad de York (Canadá), su nuevo "hijo" es fruto de un proyecto que se inicio hace más de 10 años y que pretende profundizar en el conocimiento de esta población a través de las estelas. También pretende actualizar el valor de estas como fuente de información sobre la colonia emeritense.
Edmondson ha divido su extensa obra en cinco capítulos. En el primero se realiza un análisis del granito y de las distintas tipologías de las estelas existentes en la época. En el segundo, contextualiza la arqueología del granito. En el tercero, se muestra la evolución de la cronología de los monumentos y de las formas epigráficas; y en el cuarto y quinto capítulo se analiza la sociedad y el encargo de las estelas, así como la relación con la península de Itálica. En una segunda parte del libro, podemos observar la catalogación de un total de 53 piezas, algunas de ellas inéditas para el público.
Por su parte, el profesor José Luis Ramírez destacó la figura del autor, ya que "es un epigrafista" y conoce muy bien Emerita Augusta. Además de ser un experto en la primera colonia romana. También resaltó que no existía en Mérida ningún estudio sistemático acerca del tema, por lo que este estudio nos permite aproximarnos al primer momento de la ciudad, que calificó como "oportunidad única".
Finalmente, el profesor Edmondson clausuro el "Coloquio Internacional sobre la Sociedad romana emeritense".
http://www.artesacro.org/Noticia.asp?idreg=22721
Arte Sacro. La editorial Jirones de Azul acaba de publicar un libro interesantísimo que tiene una gran vinculación con la historia de Andalucía, y especialmente de Sevilla. Se trata de “Fabio. Un andaluz de los tiempos de Tiberio” de la escritora Lídice Pepper Rincón.
En esta excelente obra y con una prosa magistral, Lídice Pepper, la ganadora del Premio Nacional Mario Vargas Llosa el 2004, nos adentra en la Itálica romana con una bellísima historia.
Les transcribimos uno de los párrafos de la misma: “…Itálica es una ciudad bulliciosa y cosmopolita y aquella hora del día, una verdadera multitud atiborraba las calles entre el vocerío de los vendedores. Los esclavos que precedían la marcha se abrían paso con verdadera dificultad. Estábamos buscando el puesto donde solía colocar sus mercancías un librero a quien mi padre deseaba comprar varios pergaminos que trataban sobre hierbas medicinales, y que recientemente había salido a la luz. En toda la Bética culta se comentaba aquella obra que era –por lo visto- de un médico judío, afincado encordaba desde hacía muchos años y que gozaba fama de gran sabiduría. Los porteadores detuvieron su marcha ante el puesto del mercader de libros y mientras mi padre y yo descendíamos para hablar con él, Eglée se alejó unos pasos para observar de cerca unas relucientes alhajas de cobre que un avispado vendedor desplegaba ante la vista de las mujeres, alabando la belleza de las obras…”.
Lídice Pepper nació en Caracas (Venezuela) en el seno de una familia de poetas y escritores (los Calcaños) conocidos en Maracaibo como “El nido de ruiseñores”. Reside en Sevilla desde 1981. Mujer activa y comprometida, muy participativa en variados campos sociales desde la Vicepresidencia de la Comisión Ciudadana Pro-Exposición Universal, Vicepresidenta del Ateneo Popular, miembro de la Asociación Cultural Cristóbal Colón, hasta las tertulias literarias más notables de Sevilla.
Dirige y presenta el programa radiofónico “Hablemos de Poesía” desde el año 2003. Colaboradora habitual de los medios españolas, donde destaca como crítica taurina. Conferenciante destacada de amplios temas culturales, tiene en su haber numerosos premios, entre los que destaca el Premio Nacional de narrativa “Mario Vargas Llosa” 2004, por su novela “El Reto”. Actualmente trabaja en una novela basada en hechos reales.
Presentación del libro "Granite Funerary Stelae. From Augusta Emerita"
http://www.extremaduraaldia.com/merida/presentacion-del-libro-granite-funerary-stelae.-from-augusta-emerita-/33583.html
La Conservadora y responsable del Departamento del Museo Nacional de Arte Romano, Trinidad Nogales, junto el profesor José Luis Ramírez Sádaba y el autor del libro Jonathan Edmondson han presentado esta mañana el libro en inglés "Granite Funerary Stelae. From Augusta Emerita". Noveno libro de las Monografías emeritenses.
Según explicó el autor del libro, catedrático de la Universidad de York (Canadá), su nuevo "hijo" es fruto de un proyecto que se inicio hace más de 10 años y que pretende profundizar en el conocimiento de esta población a través de las estelas. También pretende actualizar el valor de estas como fuente de información sobre la colonia emeritense.
Edmondson ha divido su extensa obra en cinco capítulos. En el primero se realiza un análisis del granito y de las distintas tipologías de las estelas existentes en la época. En el segundo, contextualiza la arqueología del granito. En el tercero, se muestra la evolución de la cronología de los monumentos y de las formas epigráficas; y en el cuarto y quinto capítulo se analiza la sociedad y el encargo de las estelas, así como la relación con la península de Itálica. En una segunda parte del libro, podemos observar la catalogación de un total de 53 piezas, algunas de ellas inéditas para el público.
Por su parte, el profesor José Luis Ramírez destacó la figura del autor, ya que "es un epigrafista" y conoce muy bien Emerita Augusta. Además de ser un experto en la primera colonia romana. También resaltó que no existía en Mérida ningún estudio sistemático acerca del tema, por lo que este estudio nos permite aproximarnos al primer momento de la ciudad, que calificó como "oportunidad única".
Finalmente, el profesor Edmondson clausuro el "Coloquio Internacional sobre la Sociedad romana emeritense".
13 de julio de 2005
Libros
La británica Lindsey Davis centra en la prensa rosa del Imperio Romano la nueva aventura de Marco Dido Falco
http://noticias.hispavista.com/cultura/20050712175520/La-britanica-Lindsey-Davis-centra-en-la-prensa-rosa-del-Imperio-Romano-la-nueva-aventura-de-Marco-Dido-Falco/
La escritora británica Lindsey Davis acaba de publicar en castellano 'En busca de Infamia' (Edhasa), una nueva aventura del Marco Dido Falco en la que este investigador de la época imperial romana busca a un periodista famoso por su columna de cotilleos.
Este es el decimosexto libro del investigador privado que en esta ocasión ve su descanso en la ciudad de Ostia trastocado por la desaparición de este articulista de la 'prensa rosa' de la época que le llevan a un mundo de piratería y criminalidad que creía desaparecido.
Davis explicó hoy en Barcelona que en esta nueva aventura de Falco le interesaba hablar de tres aspectos, "la ciudad de Ostia", "la existencia de estas gacetas" y el "tráfico marítimo" en un momento que Pompeyo decía que había hecho desaparecer la piratería y "ver qué pasó con ella".
La escritora se?aló que en el siglo I era "parte del carácter romano deleitarse con el pecado" y que "todas las historias de escándalos se descubrían", incluidas las de los miembros de la familia imperial.
Lindsey Davis no se mostró dispuesta a enterrar el personaje de Falco --que "envejece lentamente"-- y se?aló que la serie la inició con el investigador ya con 30 a?os por lo que tiene que ser "muy cuidadosa para que no se jubile", del mismo modo que con la familia y el perro del investigador, bromeó.
La autora, que en Inglaterra ha publicado ya 'Ver Delfos y morir' --la aventura número 17 de Falco--, tiene previsto que el próximo libro de la saga del investigador aparezca en el Reino Unido en 2007 y se mostró reacia a cualquier precuela del personaje.
Por el momento, Davis trabaja en un nuevo libro que la aleja de la época imperial romana y se sitúa en la Inglaterra del siglo XVII en la época de Cromwell ya que necesita "una pausa" de Falco. La autora se?aló que éste es el periodo "sobre el que siempre quiso escribir" ya que su "idea original no era escribir sobre romanos".
La escritora también habló de las últimas adaptaciones al cine de la época griega y romana y lamentó que en 'Gladiator' "no se hubiera contratado a un escritor que supiera lo que tenía que hacer" y consideró un "gasto de dinero" innecesario adaptar las conquistas de Alejandro Magno. También lamentó la "espantosa" adaptación de Colombia TV de las aventuras de Falco.
http://noticias.hispavista.com/cultura/20050712175520/La-britanica-Lindsey-Davis-centra-en-la-prensa-rosa-del-Imperio-Romano-la-nueva-aventura-de-Marco-Dido-Falco/
La escritora británica Lindsey Davis acaba de publicar en castellano 'En busca de Infamia' (Edhasa), una nueva aventura del Marco Dido Falco en la que este investigador de la época imperial romana busca a un periodista famoso por su columna de cotilleos.
Este es el decimosexto libro del investigador privado que en esta ocasión ve su descanso en la ciudad de Ostia trastocado por la desaparición de este articulista de la 'prensa rosa' de la época que le llevan a un mundo de piratería y criminalidad que creía desaparecido.
Davis explicó hoy en Barcelona que en esta nueva aventura de Falco le interesaba hablar de tres aspectos, "la ciudad de Ostia", "la existencia de estas gacetas" y el "tráfico marítimo" en un momento que Pompeyo decía que había hecho desaparecer la piratería y "ver qué pasó con ella".
La escritora se?aló que en el siglo I era "parte del carácter romano deleitarse con el pecado" y que "todas las historias de escándalos se descubrían", incluidas las de los miembros de la familia imperial.
Lindsey Davis no se mostró dispuesta a enterrar el personaje de Falco --que "envejece lentamente"-- y se?aló que la serie la inició con el investigador ya con 30 a?os por lo que tiene que ser "muy cuidadosa para que no se jubile", del mismo modo que con la familia y el perro del investigador, bromeó.
La autora, que en Inglaterra ha publicado ya 'Ver Delfos y morir' --la aventura número 17 de Falco--, tiene previsto que el próximo libro de la saga del investigador aparezca en el Reino Unido en 2007 y se mostró reacia a cualquier precuela del personaje.
Por el momento, Davis trabaja en un nuevo libro que la aleja de la época imperial romana y se sitúa en la Inglaterra del siglo XVII en la época de Cromwell ya que necesita "una pausa" de Falco. La autora se?aló que éste es el periodo "sobre el que siempre quiso escribir" ya que su "idea original no era escribir sobre romanos".
La escritora también habló de las últimas adaptaciones al cine de la época griega y romana y lamentó que en 'Gladiator' "no se hubiera contratado a un escritor que supiera lo que tenía que hacer" y consideró un "gasto de dinero" innecesario adaptar las conquistas de Alejandro Magno. También lamentó la "espantosa" adaptación de Colombia TV de las aventuras de Falco.
16 de febrero de 2005
LIBROS: Un imperio contra un guerrero
Corocotta, el irreductible espańol que desafió a Roma
Mantuvo en jaque durante ańos al ejército de Augusto y fue tan audaz que se presentó ante el emperador para cobrar la recompensa que ofrecía por su vida.
El autor de la novela histórica ?El último soldurio? rememora las peripecias del ?Astérix hispano? que lideró la tribu más guerrera contra el Imperio Romano en las guerras cántabras del siglo I antes de Cristo.
Por Javier Lorenzo. Ilustraciones de Raúl Arias
http://www.elmundo.es/magazine/2005/281/1108493676.html
Tenía 17 ańos cuando me encontré por primera vez con Corocotta. Me lo presentó el estudioso Joaquín González Echegaray a través de su libro Los cántabros, donde reproducía el texto del historiador romano Dión Casio en el que se menciona por primera y única vez el nombre de este caudillo, el último de entre todos los hispanos que se enfrentó a Roma. El texto de Dión dice así: ?Irritóse tanto [Augusto] al principio contra un tal Corocotta, bandolero espańol muy poderoso, que hizo pregonar una recompensa de 200.000 sestercios a quien lo apresase; pero más tarde, como se le presentó espontáneamente, no sólo no le hizo ningún dańo, sino que encima le regaló aquella suma? (Dión Casio. Historia Romana LIII, 43, 3). Me quedé extasiado ante aquel descubrimiento. Ahí tenía a un personaje de carne y hueso cuyas hazańas ?y tener en jaque durante más de dos ańos al ejército más poderoso del orbe merece la categoría de hazańa? le hacían en buena medida comparable, y en algunos casos superior, a Viriato, a Indíbil y Mandonio, a Edecón, a Indortas o a Istolacio, grandes guerreros que defendieron frente a los cartagineses o los romanos la independencia de sus respectivos pueblos. Además, el hecho audaz e incluso temerario de que ese desconocido Corocotta se presentara ante el divino Augusto para cobrar la recompensa que ofrecían por su cabeza no hizo sino incrementar mi admiración y, por supuesto, mi curiosidad hacia su figura. Pero algo raro ocurría alrededor de este caudillo cántabro. Lo comprobé buscando datos y bibliografía sobre él, pues apenas había referencias y las que había se inscribían en obras de carácter más general. Lo que sí hallé fue una película, filmada en 1981, del director espańol Paul Naschy titulada Los cántabros, pero tenía su indiscutible sello cutre, de modo que de poco servía. Así que, cavilaba yo, tenemos a un héroe. Además no a un héroe cualquiera. Resulta que apenas nadie se ha ocupado de él. Ni una triste biografía, ni un relato o una leyenda más allá de lo escrito por Dión. żDesidia o inexistencia absoluta de evidencias? żNo era sospechosa la escasa importancia que parecía darse en Espańa a las guerras cántabras; al fin y al cabo el último episodio de la Espańa prerromana? żQué hubieran hecho los británicos, los franceses o los alemanes de haber contado en su pasado con un personaje tan fascinante? żLe hubieran dejado caer en el olvido? Entonces, hará cuatro ańos de esto, lo vi claro. Me encontraba ante el Astérix hispano. Quizá sea un paralelismo pueril, pero no descabellado. żNo fueron los cántabros los últimos en resistir al invasor? żNo se enfrentó Corocotta directamente al César? żY acaso no causó graves pérdidas a su enemigo, hasta tal punto que su sólo nombre causaba pavor a los legionarios? Así se gestó la novela histórica llamada El último soldurio. El término soldurio no aparece en la última y acogedora edición del Diccionario de la Real Academia; sin embargo, es una palabra que tiene más de 3.000 ańos de antigüedad y define a una clase muy especial de guerreros. Los soldurios no eran, desde luego, simples mercenarios. Eran hombres que invocaban a un dios ?o a una diosa, pues también había diosas guerreras en el panteón de los pueblos del Norte de Espańa?, a quien ponían como testigo del juramento por el que se unían de por vida a un régulo o jefe. Su arrojo y su fidelidad eran tan extraordinarios que no sólo causaban el asombro de cuantos combatían contra ellos ?Julio César, por ejemplo, menciona en su libro La guerra de las Galias a 600 soldurios aquitanos que murieron defendiendo a su régulo?, sino que muchos ańos después, cuando los cántabros ya habían sido conquistados, era frecuente que tanto ellos como algunos otros pueblos de la península Ibérica ?que también se guiaban por la llamada devotio? aportaran soldados que entraban a formar parte de la guardia pretoriana de los emperadores. Por lo que respecta al protagonista, Corocotta, es probable que éste no fuera su verdadero nombre, sino más bien un apodo guerrero que podría haber obtenido tras cruentas batallas y hechos de armas que le destacaron entre sus compatriotas. Algunos expertos se atreven, incluso, a darle una traducción, pues opinan que este nombre es la combinación de otros dos cuyo origen sería celta ?Coro y Cotta? y que significarían, respectivamente, jefe y veterano. Entre los muchos detalles que se ignoran sobre él está el de su origen. Cántabro era casi seguro, pero nadie puede decir si Corocotta era vadiniense, orgenomesco, concano o de cualquier otro de los más de diez populi que componían la antigua Cantabria. Si me decidí por convertirlo en concano fue porque éste era el pueblo que tenía más fama de bravura ?Quinto Horacio Flaco resalta que bebían la sangre de sus caballos? y porque ocupaban ambas vertientes de los Picos de Europa ?llamados entonces montes Vindio o montes Blancos? así como la comarca de Liébana. Fue en ambas zonas donde los romanos encontraron más resistencia y, por tanto, no parece absurdo suponer que Corocotta perteneciera a un pueblo tan aguerrido como era el de los concanos. Un pueblo que adoraba a la Luna, que no permitía los contactos sexuales hasta ya entrada la madurez y cuyos ancianos se suicidaban al comprobar que no podían empuńar con fuerza una espada. Bandolero. Al repasar lo escrito por Dión Casio encontramos la palabra bandolero. En parte no le faltó razón, pues los cántabros vivían casi exclusivamente del fruto de sus rapińas y, como afirma Silio Itálico, ?para él [el cántabro] es imposible vivir sin la guerra, pues toda la razón de su vida la pone en las armas, considerando un castigo vivir para la paz?. No obstante, es preciso seńalar que la misma expresión de bandolero fue siempre usada por los historiadores y cronistas romanos para calificar a cuantos se oponían a sus conquistas. Es decir, que seguramente Corocotta no dejó de hacer lo que siempre había hecho, que era asaltar a los pueblos del llano, por lo que cuando después se enfrentó al ejército invasor tenía todas las probabilidades de recibir ese ofensivo epíteto. Esto no quiere decir que fuera un líder político o el representante de su nación. Tal vez ni siquiera lo fue de su propio pueblo. Los pueblos cántabros eran independientes entre sí y, que se sepa, al contrario que los astures o los vascones ?cuyas capitales eran las de Lancia y Pompaelo?, no tenían una capital común, aunque sí diversos lugares sagrados ?las Fuentes Tamáricas, por ejemplo? donde ocasionalmente se reunían. Por tanto, nada más lejos que pretender convertirle en un individuo con conciencia social o con ?visión de Estado?. Pero debió ser, eso sí, un hombre de valor extraordinario, un líder, un estratega y un guerrero de los pies a la cabeza. Esta expresión, como ya hemos visto por Silio Itálico, podía extenderse a la mayor parte de la población masculina cántabra, la cual combatía por el sistema de guerrillas, no avergonzándoles lo más mínimo retirarse ante el enemigo. De hecho, una de las maniobras más típicas de los cántabros era la llamada ?círculo cantábrico?, fácil de describir porque era muy parecida a la que utilizan los pieles rojas en las películas del Oeste. Sin embargo, la más efectiva, y la que luego copiaron buena parte de las tropas de caballería que servían con los romanos, consistía en cabalgar de frente hacia el enemigo y en el último instante girar 900 a la derecha para arrojar los venablos (dardo o lanza corta) al tiempo de cubrirse con el escudo. También existían dos tipos de infantes. Uno ligero, que portaba un pequeńo escudo llamado caetra y que, al igual que los jinetes, iba cargado de dardos ?spicula densus, dice Silio Itálico?; y otro protegido con corazas de lino y escudos más grandes. Ambos tipos de infantería empuńaban pequeńas espadas y puńales que manejaban con singular destreza, aunque tampoco es excepcional el hallazgo de otra clase de espadas como la falcata ibérica, así como las temibles hachas de doble filo ?las bipennis?. En cualquier caso, se organizaban por catervas, compuestas por unos 6.000 hombres, y atacaban en formación de cuńa, aunque luego se desperdigaban y cada uno luchaba por su cuenta. Las maniobras de la caballería no fue lo único que copiaron los romanos de los cántabros. A partir de César, las legiones incorporaron un estandarte del que se servían para transmitir órdenes y que recibía el nombre de cantabrum y quien lo portaba, el de cantabrarium. Aún más, hay quien sostiene que el lábaro sobre el que se prendía la tela ?dos troncos de madera cruzados? fue el origen de la crucifixión y que a los romanos, en un acto de retorcida crueldad, se les ocurrió clavar a los prisioneros en su propio símbolo. La cultura y la forma de vida de los concanos eran incompatibles con la pax romana. Pero no hay que caer en la tentación de despreciarlos por su primitivismo pues, por una parte, la sociedad cántabra representaba uno de los últimos vestigios en Europa del antiguo régimen matriarcal ?las mujeres son fundamentales en El último soldurio? y, por otra, mantenía contactos comerciales con otros pueblos de la Galia e incluso de Britania. Muchos de los objetos de lujo que se han hallado en Cantabria procedían de allende los mares y recibieron el nombre de ?oro celta?. Cual si de William Wallace (Braveheart) se tratara, Corocotta se erige como el único nombre propio del bando perdedor. El que se le cite supone que debió causar graves problemas a Augusto, quien tal vez creyó que la conquista sería un paseo militar. No sólo empleó siete legiones y varios cuerpos de tropas auxiliares (en total más de 70.000 soldados), sino que utilizó toda clase de maquinaria de asedio y combate, y cuando por fin se convenció de que todos aquellos medios no iban a ser suficientes para vencer a aquella indómita gente, ordenó el desembarco de la flota de Aquitania en varios puntos de la costa, lo que quebró definitivamente las defensas cántabras. Lo que es indudable es que Roma dio el do de pecho en ese conflicto. Augusto, quien se había nombrado emperador tras su victoria sobre Marco Antonio (convirtiéndose en el primer emperador de la historia de Roma), no podía permitirse una derrota. La importancia de las guerras cántabras, y la figura de Corocotta por extensión, adquieren aún más relevancia cuando se aprecia el siguiente dato. Aun en el caso de que Astérix y compańía hubieran existido, lo irrebatible es que Julio César tardó sólo siete ańos en conquistar y someter la Galia, Bélgica y el sur de Britania. En cambio, Roma tardó casi 200 ańos en conquistar toda Hispania. Es probable que el propio Augusto lo tuviera en cuenta, ya que hasta que su ejército no llegó a la Galia Transalpina, todos estaban convencidos de que su destino era Britania. Por tanto, Cantabria y Asturias fueron los últimos eslabones de una cadena que se remonta a cuando Cneo Escipión ?tío de Escipión el Africano? desembarcó por primera vez en Emporión (218 a.C.). ?La primera provincia en ser hollada, la última en ser conquistada?, que dijo el clásico latino refiriéndose a Hispania. Hace dos veranos, en el interior de la Vega de Pas, nos detuvimos en uno de esos establecimientos en los que lo mismo te despachan un chato de tinto que un tambor de detergente. Pedimos unas botellas de crema de orujo para llevarnos y cuál fue nuestra sorpresa cuando descubrimos que eran de la marca Corocotta y que en la etiqueta aparecía el dibujo de un hombre barbado y de gruesa constitución enmarcado por una estampa nevada de las montańas cántabras. Guerrero, mercenario, soldurio, tal vez régulo? ˇQuién puede asegurarlo! Lo que es innegable es que su nombre ha perdurado más de 2.000 ańos, que fue un hombre que consiguió vencer en numerosas ocasiones a un enemigo muy superior y que, como colofón de su apasionante vida, tuvo la osadía o la desfachatez, de presentarse él mismo a cobrar la recompensa que por él daba el ser más poderoso del mundo. Debió ser alguien muy especial. Alguien que se ganó el derecho a que contaran su historia.
?El último soldurio? (Ed. Planeta), de Javier Lorenzo, sale a la venta el 22 de febrero. 600 págs. Precio: 20 euros.
Un pueblo temible también para la literatura clásica
Estrabón (siglo I a. C.)
?Estas (las mujeres cántabras) cultivan la tierra; apenas han dado a luz, ceden el lecho a sus maridos y los cuidan. Con frecuencia paren en plena labor, y llevan al recién nacido inclinándose sobre la corriente de un arroyo, envolviéndole luego?. ?Los cántabros, todavía hoy muy dados al bandidaje, y sus vecinos, fueron sometidos por César Augusto?. ?Todos los habitantes de la montańa son sobrios: no beben sino agua, duermen en el suelo, llevan colgando espesa cabellera al modo femenino, aunque combaten con la frente ceńida por una banda. (?) Comen carne de cabrón?. ?Se ejercitan para el pugilato, la lucha gimnástica, la hoplítica e hípica, la carrera, la escaramuza y la lucha a campo abierto?. ?Comen sentados en asientos alrededor de las paredes, ocupando cada uno su puesto según rango o edad?.
Horacio (siglo I a. C.)
?Sirve el viejo enemigo de la hispana costa, cántabro domado por cadena tarda...?. ?? Y al cántabro, no hecho a llevar nuestro yugo?. ?Iré hasta los britanos, feroces con sus huéspedes, y al concano, que medra con sangre de caballo?. ?A ti el cántabro admira, antes indomable?.
Dión Casio (siglo I a. C.)
?... La expedición de Augusto a Bretańa, en donde no querían aceptar sus condiciones, la impidieron la rebelión de los salasos y la guerra de los cántabros y astures...?.
Silio Itálico (siglo I a. C.)
?Admirable el amor a su pueblo: cuando la edad estéril le encanece, anticipa al destino sus ańos tiempo ha ya inútiles para la guerra, no soportando la vida sin Marte. Pues su ideal, a sus ojos, está en las armas y considera una deshonra vivir en paz?. ?Y acude todo el ocaso, remotos pueblos: el cántabro ante todos; de frío, calor y hambre no vencido...?.
Suetonio (siglo II d. C.)
?(Augusto) ... Consagró un templo a Júpiter Tonante por haberse librado del peligro cuando en la expedición cántabra, en una marcha nocturna, un rayo rozó su litera y mató al esclavo que llevaba la luz?.
Floro (siglo II d. C.)
?El mismo Augusto vino a Segisama, estableció su campamento y, habiendo abrazado con triple ejército a toda Cantabria, acosaba a la tribu salvaje como en un (...) ojeo de fieras?. ?Aquí se agitaban dos pueblos muy fuertes, aún no sometidos, los cántabros y los astures. Los cántabros fueron los primeros, duros y tenaces en guerrear, quienes, no contentos con defender su libertad, pretendían dominar a los vecinos y vejaban a los vacceos, turmogos y autrigones con incursiones frecuentes?.
Orosio (siglo II d. C.)
?... Los cántabros y astures, dos pueblos muy poderosos de Hispania...?. ?Así que cuando aquel pueblo, cruel por naturaleza y feroz, comprende que ni es capaz de soportar el asedio ni de plantear batalla en condiciones de igualdad, corre a la muerte voluntaria por temor a la esclavitud. Pues a porfía se mataron casi todos por el fuego, la espada o el veneno?. ?Los astures (...) hubieran aplastado a los romanos con sus grandes planes y fuerzas, de no haber sido traicionados y adelantados?. ?Augusto concedió a la guerra cántabra el honor de que se cerrasen también entonces las puertas del templo de la guerra?.
Mantuvo en jaque durante ańos al ejército de Augusto y fue tan audaz que se presentó ante el emperador para cobrar la recompensa que ofrecía por su vida.
El autor de la novela histórica ?El último soldurio? rememora las peripecias del ?Astérix hispano? que lideró la tribu más guerrera contra el Imperio Romano en las guerras cántabras del siglo I antes de Cristo.
Por Javier Lorenzo. Ilustraciones de Raúl Arias
http://www.elmundo.es/magazine/2005/281/1108493676.html
Tenía 17 ańos cuando me encontré por primera vez con Corocotta. Me lo presentó el estudioso Joaquín González Echegaray a través de su libro Los cántabros, donde reproducía el texto del historiador romano Dión Casio en el que se menciona por primera y única vez el nombre de este caudillo, el último de entre todos los hispanos que se enfrentó a Roma. El texto de Dión dice así: ?Irritóse tanto [Augusto] al principio contra un tal Corocotta, bandolero espańol muy poderoso, que hizo pregonar una recompensa de 200.000 sestercios a quien lo apresase; pero más tarde, como se le presentó espontáneamente, no sólo no le hizo ningún dańo, sino que encima le regaló aquella suma? (Dión Casio. Historia Romana LIII, 43, 3). Me quedé extasiado ante aquel descubrimiento. Ahí tenía a un personaje de carne y hueso cuyas hazańas ?y tener en jaque durante más de dos ańos al ejército más poderoso del orbe merece la categoría de hazańa? le hacían en buena medida comparable, y en algunos casos superior, a Viriato, a Indíbil y Mandonio, a Edecón, a Indortas o a Istolacio, grandes guerreros que defendieron frente a los cartagineses o los romanos la independencia de sus respectivos pueblos. Además, el hecho audaz e incluso temerario de que ese desconocido Corocotta se presentara ante el divino Augusto para cobrar la recompensa que ofrecían por su cabeza no hizo sino incrementar mi admiración y, por supuesto, mi curiosidad hacia su figura. Pero algo raro ocurría alrededor de este caudillo cántabro. Lo comprobé buscando datos y bibliografía sobre él, pues apenas había referencias y las que había se inscribían en obras de carácter más general. Lo que sí hallé fue una película, filmada en 1981, del director espańol Paul Naschy titulada Los cántabros, pero tenía su indiscutible sello cutre, de modo que de poco servía. Así que, cavilaba yo, tenemos a un héroe. Además no a un héroe cualquiera. Resulta que apenas nadie se ha ocupado de él. Ni una triste biografía, ni un relato o una leyenda más allá de lo escrito por Dión. żDesidia o inexistencia absoluta de evidencias? żNo era sospechosa la escasa importancia que parecía darse en Espańa a las guerras cántabras; al fin y al cabo el último episodio de la Espańa prerromana? żQué hubieran hecho los británicos, los franceses o los alemanes de haber contado en su pasado con un personaje tan fascinante? żLe hubieran dejado caer en el olvido? Entonces, hará cuatro ańos de esto, lo vi claro. Me encontraba ante el Astérix hispano. Quizá sea un paralelismo pueril, pero no descabellado. żNo fueron los cántabros los últimos en resistir al invasor? żNo se enfrentó Corocotta directamente al César? żY acaso no causó graves pérdidas a su enemigo, hasta tal punto que su sólo nombre causaba pavor a los legionarios? Así se gestó la novela histórica llamada El último soldurio. El término soldurio no aparece en la última y acogedora edición del Diccionario de la Real Academia; sin embargo, es una palabra que tiene más de 3.000 ańos de antigüedad y define a una clase muy especial de guerreros. Los soldurios no eran, desde luego, simples mercenarios. Eran hombres que invocaban a un dios ?o a una diosa, pues también había diosas guerreras en el panteón de los pueblos del Norte de Espańa?, a quien ponían como testigo del juramento por el que se unían de por vida a un régulo o jefe. Su arrojo y su fidelidad eran tan extraordinarios que no sólo causaban el asombro de cuantos combatían contra ellos ?Julio César, por ejemplo, menciona en su libro La guerra de las Galias a 600 soldurios aquitanos que murieron defendiendo a su régulo?, sino que muchos ańos después, cuando los cántabros ya habían sido conquistados, era frecuente que tanto ellos como algunos otros pueblos de la península Ibérica ?que también se guiaban por la llamada devotio? aportaran soldados que entraban a formar parte de la guardia pretoriana de los emperadores. Por lo que respecta al protagonista, Corocotta, es probable que éste no fuera su verdadero nombre, sino más bien un apodo guerrero que podría haber obtenido tras cruentas batallas y hechos de armas que le destacaron entre sus compatriotas. Algunos expertos se atreven, incluso, a darle una traducción, pues opinan que este nombre es la combinación de otros dos cuyo origen sería celta ?Coro y Cotta? y que significarían, respectivamente, jefe y veterano. Entre los muchos detalles que se ignoran sobre él está el de su origen. Cántabro era casi seguro, pero nadie puede decir si Corocotta era vadiniense, orgenomesco, concano o de cualquier otro de los más de diez populi que componían la antigua Cantabria. Si me decidí por convertirlo en concano fue porque éste era el pueblo que tenía más fama de bravura ?Quinto Horacio Flaco resalta que bebían la sangre de sus caballos? y porque ocupaban ambas vertientes de los Picos de Europa ?llamados entonces montes Vindio o montes Blancos? así como la comarca de Liébana. Fue en ambas zonas donde los romanos encontraron más resistencia y, por tanto, no parece absurdo suponer que Corocotta perteneciera a un pueblo tan aguerrido como era el de los concanos. Un pueblo que adoraba a la Luna, que no permitía los contactos sexuales hasta ya entrada la madurez y cuyos ancianos se suicidaban al comprobar que no podían empuńar con fuerza una espada. Bandolero. Al repasar lo escrito por Dión Casio encontramos la palabra bandolero. En parte no le faltó razón, pues los cántabros vivían casi exclusivamente del fruto de sus rapińas y, como afirma Silio Itálico, ?para él [el cántabro] es imposible vivir sin la guerra, pues toda la razón de su vida la pone en las armas, considerando un castigo vivir para la paz?. No obstante, es preciso seńalar que la misma expresión de bandolero fue siempre usada por los historiadores y cronistas romanos para calificar a cuantos se oponían a sus conquistas. Es decir, que seguramente Corocotta no dejó de hacer lo que siempre había hecho, que era asaltar a los pueblos del llano, por lo que cuando después se enfrentó al ejército invasor tenía todas las probabilidades de recibir ese ofensivo epíteto. Esto no quiere decir que fuera un líder político o el representante de su nación. Tal vez ni siquiera lo fue de su propio pueblo. Los pueblos cántabros eran independientes entre sí y, que se sepa, al contrario que los astures o los vascones ?cuyas capitales eran las de Lancia y Pompaelo?, no tenían una capital común, aunque sí diversos lugares sagrados ?las Fuentes Tamáricas, por ejemplo? donde ocasionalmente se reunían. Por tanto, nada más lejos que pretender convertirle en un individuo con conciencia social o con ?visión de Estado?. Pero debió ser, eso sí, un hombre de valor extraordinario, un líder, un estratega y un guerrero de los pies a la cabeza. Esta expresión, como ya hemos visto por Silio Itálico, podía extenderse a la mayor parte de la población masculina cántabra, la cual combatía por el sistema de guerrillas, no avergonzándoles lo más mínimo retirarse ante el enemigo. De hecho, una de las maniobras más típicas de los cántabros era la llamada ?círculo cantábrico?, fácil de describir porque era muy parecida a la que utilizan los pieles rojas en las películas del Oeste. Sin embargo, la más efectiva, y la que luego copiaron buena parte de las tropas de caballería que servían con los romanos, consistía en cabalgar de frente hacia el enemigo y en el último instante girar 900 a la derecha para arrojar los venablos (dardo o lanza corta) al tiempo de cubrirse con el escudo. También existían dos tipos de infantes. Uno ligero, que portaba un pequeńo escudo llamado caetra y que, al igual que los jinetes, iba cargado de dardos ?spicula densus, dice Silio Itálico?; y otro protegido con corazas de lino y escudos más grandes. Ambos tipos de infantería empuńaban pequeńas espadas y puńales que manejaban con singular destreza, aunque tampoco es excepcional el hallazgo de otra clase de espadas como la falcata ibérica, así como las temibles hachas de doble filo ?las bipennis?. En cualquier caso, se organizaban por catervas, compuestas por unos 6.000 hombres, y atacaban en formación de cuńa, aunque luego se desperdigaban y cada uno luchaba por su cuenta. Las maniobras de la caballería no fue lo único que copiaron los romanos de los cántabros. A partir de César, las legiones incorporaron un estandarte del que se servían para transmitir órdenes y que recibía el nombre de cantabrum y quien lo portaba, el de cantabrarium. Aún más, hay quien sostiene que el lábaro sobre el que se prendía la tela ?dos troncos de madera cruzados? fue el origen de la crucifixión y que a los romanos, en un acto de retorcida crueldad, se les ocurrió clavar a los prisioneros en su propio símbolo. La cultura y la forma de vida de los concanos eran incompatibles con la pax romana. Pero no hay que caer en la tentación de despreciarlos por su primitivismo pues, por una parte, la sociedad cántabra representaba uno de los últimos vestigios en Europa del antiguo régimen matriarcal ?las mujeres son fundamentales en El último soldurio? y, por otra, mantenía contactos comerciales con otros pueblos de la Galia e incluso de Britania. Muchos de los objetos de lujo que se han hallado en Cantabria procedían de allende los mares y recibieron el nombre de ?oro celta?. Cual si de William Wallace (Braveheart) se tratara, Corocotta se erige como el único nombre propio del bando perdedor. El que se le cite supone que debió causar graves problemas a Augusto, quien tal vez creyó que la conquista sería un paseo militar. No sólo empleó siete legiones y varios cuerpos de tropas auxiliares (en total más de 70.000 soldados), sino que utilizó toda clase de maquinaria de asedio y combate, y cuando por fin se convenció de que todos aquellos medios no iban a ser suficientes para vencer a aquella indómita gente, ordenó el desembarco de la flota de Aquitania en varios puntos de la costa, lo que quebró definitivamente las defensas cántabras. Lo que es indudable es que Roma dio el do de pecho en ese conflicto. Augusto, quien se había nombrado emperador tras su victoria sobre Marco Antonio (convirtiéndose en el primer emperador de la historia de Roma), no podía permitirse una derrota. La importancia de las guerras cántabras, y la figura de Corocotta por extensión, adquieren aún más relevancia cuando se aprecia el siguiente dato. Aun en el caso de que Astérix y compańía hubieran existido, lo irrebatible es que Julio César tardó sólo siete ańos en conquistar y someter la Galia, Bélgica y el sur de Britania. En cambio, Roma tardó casi 200 ańos en conquistar toda Hispania. Es probable que el propio Augusto lo tuviera en cuenta, ya que hasta que su ejército no llegó a la Galia Transalpina, todos estaban convencidos de que su destino era Britania. Por tanto, Cantabria y Asturias fueron los últimos eslabones de una cadena que se remonta a cuando Cneo Escipión ?tío de Escipión el Africano? desembarcó por primera vez en Emporión (218 a.C.). ?La primera provincia en ser hollada, la última en ser conquistada?, que dijo el clásico latino refiriéndose a Hispania. Hace dos veranos, en el interior de la Vega de Pas, nos detuvimos en uno de esos establecimientos en los que lo mismo te despachan un chato de tinto que un tambor de detergente. Pedimos unas botellas de crema de orujo para llevarnos y cuál fue nuestra sorpresa cuando descubrimos que eran de la marca Corocotta y que en la etiqueta aparecía el dibujo de un hombre barbado y de gruesa constitución enmarcado por una estampa nevada de las montańas cántabras. Guerrero, mercenario, soldurio, tal vez régulo? ˇQuién puede asegurarlo! Lo que es innegable es que su nombre ha perdurado más de 2.000 ańos, que fue un hombre que consiguió vencer en numerosas ocasiones a un enemigo muy superior y que, como colofón de su apasionante vida, tuvo la osadía o la desfachatez, de presentarse él mismo a cobrar la recompensa que por él daba el ser más poderoso del mundo. Debió ser alguien muy especial. Alguien que se ganó el derecho a que contaran su historia.
?El último soldurio? (Ed. Planeta), de Javier Lorenzo, sale a la venta el 22 de febrero. 600 págs. Precio: 20 euros.
Un pueblo temible también para la literatura clásica
Estrabón (siglo I a. C.)
?Estas (las mujeres cántabras) cultivan la tierra; apenas han dado a luz, ceden el lecho a sus maridos y los cuidan. Con frecuencia paren en plena labor, y llevan al recién nacido inclinándose sobre la corriente de un arroyo, envolviéndole luego?. ?Los cántabros, todavía hoy muy dados al bandidaje, y sus vecinos, fueron sometidos por César Augusto?. ?Todos los habitantes de la montańa son sobrios: no beben sino agua, duermen en el suelo, llevan colgando espesa cabellera al modo femenino, aunque combaten con la frente ceńida por una banda. (?) Comen carne de cabrón?. ?Se ejercitan para el pugilato, la lucha gimnástica, la hoplítica e hípica, la carrera, la escaramuza y la lucha a campo abierto?. ?Comen sentados en asientos alrededor de las paredes, ocupando cada uno su puesto según rango o edad?.
Horacio (siglo I a. C.)
?Sirve el viejo enemigo de la hispana costa, cántabro domado por cadena tarda...?. ?? Y al cántabro, no hecho a llevar nuestro yugo?. ?Iré hasta los britanos, feroces con sus huéspedes, y al concano, que medra con sangre de caballo?. ?A ti el cántabro admira, antes indomable?.
Dión Casio (siglo I a. C.)
?... La expedición de Augusto a Bretańa, en donde no querían aceptar sus condiciones, la impidieron la rebelión de los salasos y la guerra de los cántabros y astures...?.
Silio Itálico (siglo I a. C.)
?Admirable el amor a su pueblo: cuando la edad estéril le encanece, anticipa al destino sus ańos tiempo ha ya inútiles para la guerra, no soportando la vida sin Marte. Pues su ideal, a sus ojos, está en las armas y considera una deshonra vivir en paz?. ?Y acude todo el ocaso, remotos pueblos: el cántabro ante todos; de frío, calor y hambre no vencido...?.
Suetonio (siglo II d. C.)
?(Augusto) ... Consagró un templo a Júpiter Tonante por haberse librado del peligro cuando en la expedición cántabra, en una marcha nocturna, un rayo rozó su litera y mató al esclavo que llevaba la luz?.
Floro (siglo II d. C.)
?El mismo Augusto vino a Segisama, estableció su campamento y, habiendo abrazado con triple ejército a toda Cantabria, acosaba a la tribu salvaje como en un (...) ojeo de fieras?. ?Aquí se agitaban dos pueblos muy fuertes, aún no sometidos, los cántabros y los astures. Los cántabros fueron los primeros, duros y tenaces en guerrear, quienes, no contentos con defender su libertad, pretendían dominar a los vecinos y vejaban a los vacceos, turmogos y autrigones con incursiones frecuentes?.
Orosio (siglo II d. C.)
?... Los cántabros y astures, dos pueblos muy poderosos de Hispania...?. ?Así que cuando aquel pueblo, cruel por naturaleza y feroz, comprende que ni es capaz de soportar el asedio ni de plantear batalla en condiciones de igualdad, corre a la muerte voluntaria por temor a la esclavitud. Pues a porfía se mataron casi todos por el fuego, la espada o el veneno?. ?Los astures (...) hubieran aplastado a los romanos con sus grandes planes y fuerzas, de no haber sido traicionados y adelantados?. ?Augusto concedió a la guerra cántabra el honor de que se cerrasen también entonces las puertas del templo de la guerra?.
16 de enero de 2005
El Atlas de Farnese
Una estatua romana revela el trabajo de un antiguo astrónomo
Una estatua romana de Atlas ?el titán mítico que llevó el cielo sobre sus hombros? guarda pistas del trabajo del astrónomo antiguo Hiparco.
(Reuters) La estatua en cuestión es conocida como el Atlas de Farnese, una pieza de mármol de poco más de dos metros de altura que forma parte de la Colección Farnese en el Museo Arqueológico Nacional en Nápoles, Italia.
Lo que hace que esto sea importante para los científicos no es la forma muscular del titán, sino el globo qye carga sobre sus hombros: las constelaciones labradas que adornan su superficie están ubicadas exactamente en las posicioners que Hiparco hubiera visto en aquellos días, lo que sugiere que el escultor basó ese globo en el catálogo elaborado por este astrónomo de la antigüedad, el cual no fue visto jamás en tiempos modernos.
"Hay muy pocas oportunidades en que los antiguos secretos perdidos o la sabiduría antigua pueden ser hallados realmente ?dijo Bradley Schaefer de la Universidad Estatal de Louisiana?. Aquí tenemos un caso real donde una bien conocida sabiduría antigua perdida ha sido descubierta."
Hiparco, quien se cree que desarrolló su actividad entre el 140 y el 125 a.C. aproximadamente, fue uno de los que revolucionaron la astronomía. Entre otras innovaciones, reunió la primera lista abarcadora de cientos de estrellas que había observado en un catálogo estelar. Este catálogo no existe en la actualidad, y las únicas referencias que se tienen de él devienen de otros astrónomos seguidores de Hiparco.
Otra invención de Hiparco ?la idea de la precesión, que es el movimiento lento de las estrellas y de las constelaciones a través del cielo respecto del ecuador celestial? indujo a Schaefer a creer que el globo de Atlas estaba basado en el catálogo estelar de Hiparco. Un análisis de las posiciones de las figuras de las constelaciones, las ubicó en el 125 a.C. (+ /- 55 ańos). Esto estaría dentro del período en el que Hiparco desarrolló su trabajo.
Otras teorías sobre quién escribió el catálogo estelar incluye a observadores que se sitúan muy tempranamente ?incluyendo un poeta que lo habría escrito en el 275 a.C. o un observador de Asiria, alrededor del 1130 a.C.? o demasiado tarde. Esta última opción incluye a Tolomeo que lo escribió en el 128 de nuestra era.
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