19 de agosto de 2010

Tarragona


El fiscal denuncia a cuatro personas por destruir un sarcófago romano

http://www.diaridetarragona.com/tarragona/048033/fiscal/denuncia/cuatro/personas/destruir/sarcofago/romano

Los imputados son de la promotora y de la constructora de la obra que se hacía en un solar, que hicieron el movimiento de tierra sin la supervisión de un arqueólogo

La Fiscalía de la Audiencia de Tarragona ha presentado una querella contra los responsables de una obra realizada en un solar de la Via Augusta por haber destruido deliberadamente un sarcófago romano y haber dañado otro. El caso, ahora investigado por un juez, se destapó por una denuncia llegada tanto al Ayuntamiento de Tarragona como al Diari. Incluso el fiscal, en su querella, hace mención de los diferentes artículos publicados por este rotativo. Las personas que hasta la fecha están imputadas en la causa –el fiscal abre la puerta a ampliar la lista– son los dos apoderados de la empresa promotora, Tarracomar Inversiones SL, y el encargado y el jefe de la obra, pertenecientes a Dragados y Construcciones.

El escrito de acusación recuerda que a raíz de una excavación arqueológica efectuada en el 2003 junto al edificio en cuestión, situado en el número 4 del Passeig Rafel de Casanova –esquina con Ernest Lluch– se halló una cisterna romana. Ello provocó la redacción de un plan de mejora urbana, que culminó con el cambio de ubicación del edificio cuya construcción se iba a iniciar, y también la protección de la zona y el conocimiento de la posibilidad de más hallazgos arqueológicos en el lugar. Ya en el 1998 se había encontrado un tramo de vía romana y dos mausoleos, e incluso mucho antes se halló una villa romana, denominada «del mosaico» y varios sarcófagos de piedra. «Se trata pues –concluye el fiscal Ignacio Monreal– de una zona rica en restos arqueológicos».

Sin control

Los hechos ahora denunciados se remontan al 29 de setiembre de 2009. Se construía un edificio en el lugar anteriormente mencionado. El proyecto había sido aprobado por la Comissió Territorial del Patrimoni Cultural el 26 de marzo de 2008 con la condición de que los movimientos de tierra se efectuaran bajo control arqueológico.

Durante la excavación, el operario de la pala excavadora encontró tres fosas y dos ataúdes de plomo, aparentemente romanos, con una losa de mármol. Una de las fosas estaba vacía, pero las otras dos contenían sendos sarcófagos de plomo y restos humanos en su interior: uno con un esqueleto muy bien conservado de un adulto y otro, de un niño. Ambos ataúdes han sido datados provisionalmente entre finales del siglo I y el siglo II dC.

El operario de la excavadora, recuerda el fiscal, dio cuenta del hallazgo al encargado de la obra, José María G.G., y éste se lo comunicó al jefe, Jordi P.Ll., ambos empleados de la empresa Dragados. Lejos de comunicar el hallazgo a las autoridades –tal como contempla la ley–, y para que evitar la paralización de la obra y para ocultar que se había incumplido el requisito de la Comissió de Patrimoni Cultural, los responsables decidieron ocultarlo. El 17 de setiembre, colocaron encima del ataúd del adulto una plancha de hormigón. Este ataúd y su contenido fueron recuperados finalmente con daños en la tapa, de poca importancia. Pero no pasó lo mismo con el del niño. que fue «intencionadamente destruido» y los pequeños fragmentos resultantes del conjunto fueron enterrados en las inmediaciones de donde habría de erigirse una zona ajardinada, «con la finalidad de dificultar su descubrimiento». Los otros dos imputados, apoderados de Tarracomar Inversiones SL, son Eduardo T.P. y Marc B.P.

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