16 de agosto de 2010

Carmona - Sevilla


Carmona vela, y mima, su historia


http://www.abcdesevilla.es/20100817/provincia/carmona-vela-mima-historia-201008162212.html

Cinco mil años de presencia humana dejan huellas y muchos relatos históricos escritos en las piedras de los edificios y en los restos que aparecen cuando se remueve el suelo. Carmona ofrece de forma casi constante nuevos testimonios del pasado que ilustran la historia de la ciudad y de Andalucía, prácticamente desde los primeros vestigios humanos.
Para vigilar que las nuevas páginas que aparecen no se pierdan y para indagar en el libro abierto del suelo carmonense, la ciudad cuenta con un servicio permanente de arqueología, una excepción entre los municipios españoles, que ha deparado numerosos e interesantísimos hallazgos en los últimos años. Este servicio, que actualmente componen dos arqueólogos a tiempo completo y dos temporales, se ocupa también del trabajo en el Museo de la Ciudad.
Según explica, la arqueóloga municipal, Rocío Aranda, buena parte de su trabajo se traduce en la realización de excavaciones en el suelo de la ciudad, pero también en la arqueología de suelo para arriba, la que desentraña los restos de viejas construcciones encastrados en las sucesivas reformas constructivas del caserío.
De forma resumida, en Carmona se acumulan los restos de un poblado de la Edad de Bronce, una ciudad tartésica en el barrio de San Blas, su sucesora romana y su correspondiente necrópolis, un baptisterio y un cementerio visigodo que testimonia el poblamiento en esa época, un enclave medieval de importancia estratégica como indica la presencia de tres alcázares defensivos, los restos de un amplio caserío mudéjar y la evolución urbana posterior de la ciudad. Esto supone una abundancia de restos que en muchas ocasiones se superponen uno sobre otros.
Su primera labor es la vigilancia arqueológica. Cuando se van a realizar obras en algún solar se realiza una excavación preventiva. Años de trabajo les permiten conocer de forma bastante aproximada lo que puede aparecer en cada zona. Si se detectan estructuras interesantes se realiza una excavación más profunda. Pero su labor se extiende también a las obras de reforma en las viviendas del casco histórico. Carmona es muy rica en arquitectura popular mudéjar y son muchas las casas que, con distintas reformas, tienen alrededor de 500 años. Aquí es normal que la puerta que da acceso al salón de una casa sea un arco enmarcado por un alfiz o que se conserven elementos decorativos cerámicos con varios siglos. Durante la época del desarrollismo —que tanto destruyó en Sevilla— Carmona se mantuvo con poca actividad constructiva y hoy la mayor conciencia patrimonial hace que los dueños colaboren para conservar elementos antiguos. Además, el Ayuntamiento ha impuesto expedientes sancionadores que han sido ejemplarizantes.
Según explica, Rocío Aranda, antes se veía el hallazgo de restos arqueológicos como un problema que podía paralizar las obras, encarecerlas o modificar el proyecto inicial. La rápida actuación del servicio arqueológico y el asesoramiento que realizan sobre la integración de los restos en las obras hace que se haya salvado mucho patrimonio y que los propietarios estén deseando que les aparezca en obras de reforma un arco o una hornacina antigua. Estos elementos están en muchos casos ocultos por otras estructuras y la labor de los arqueólogos de Carmona es desentrañarlos.
Los trabajos de este año dan idea de todo lo que aún puede aportar Carmona al patrimonio sevillano. En la calle Barbacana apareció un trozo del foso defensivo de la ciudad que se remonta a época prerromana y que se suma a otros anteriores y ayuda a completar su trazado. En la zona norte, en San Blas, se han localizados niveles domésticos de época tartésica y restos de época imperial romana entre los que figuraban un trozo de plomo de tubería y una parte del sistema de canalización de aguas limpias de una vivienda romana, entre ellas un aljibe. Es la primera vez que se constata el uso del plomo para conducciones de agua en la ciudad. Junto a ellos aparecieron muros, fragmentos de cerámica y un anillo de bronce. También se ha actuado en la rehabilitación de un trozo de la muralla defensiva en la que figura una torre dentro de un inmueble en el entorno de la Puerta de Sevilla. La intervención y la investigación posterior ha permitido conocer que su construcción es de época almohade.
Estos hallazgos se unen a los generados por el trabajo de los arqueólogos en la localidad a lo largo de estos años y entre los que figura una lista asombrosa por la variedad e importancia de los restos: un baptisterio visigodo, un amplio conjunto de elementos de época romana, entre los que figuran dos termas, un horreum o almacén de grano público, un teatro, el octavo circo del que se tiene constancia en la Península, el foro romano, elementos del sistema defensivo de la ciudad de diversas épocas o restos de la Edad del Bronce, entre otros. Y junto a ellos un conjunto de piezas de enorme relevancia y que enriquecen el Museo de la Ciudad, con la singularidad de que aquí la práctica totalidad tiene su origen en excavaciones y están por ello totalmente contextualizadas. Posiblemente lo más destacados sea el conjunto de vasos de Saltillo de época tartésica, que se encontraron en 1992, el conjunto cerámico más completo de esa época. Pero también figuran mosaicos de la calidad del de las cuatro estaciones.
A pesar de todo lo hallado, el servicio arqueológico de la ciudad está seguro de que futuras excavaciones seguirán deparando hallazgos. Con todo la crisis también se nota aquí y frente a las seis intervenciones de este tipo que como media se venían realizando en años anteriores, en este sólo van tres.

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